La dirigencia de Alajuelense, encabezada por el presidente Fernando Ocampo, le pidió una manita a Dios y por eso bendijeron la noche del lunes la nueva cancha híbrida del estadio Alejandro Morera Soto.
Según las imágenes compartidas en las redes sociales manudas, el encargado de echarle agua bendita al nuevo césped fue el obispo de Alajuela y seguidor a muerte de los manudos, el español Ángel San Casimiro.
La Liga inaugurará el domingo, a las 11:30 de la mañana, ante el Santos de Guápiles, la primera cancha híbrida de Centroamérica, compuesta en un 90 por ciento por césped natural y un 10 por ciento de césped sintético.

