Juan Diego Castro pone la bandera patria en lo más alto del atletismo mundial. Fotografía de la Fecoa.
Juan Diego Castro pone la bandera patria en lo más alto del atletismo mundial. Fotografía de la Fecoa.

Juan Diego Castro Villalobos, atleta josefino del equipo Dos Pinos, es la gran sensación del deporte nacional.

Sus increíbles marcas y grandes presentaciones en la Copa del Mundo de atletismo sub-18 de Kenia 2017 le están dando la vuelta al mundo.

Este sábado volvió a ponerse en boca de toda Costa Rica con su cuarto lugar en la gran final de los 800 metros planos, que se celebró en el país africano. Con una enorme marca de 1:49.76 rompió un récord nacional mayor a sus escasos 17 años.

“Yo me fui detrás del marroquí (Abdellah Mouzlip), quien impuso el paso y eso lo aproveché. Mantuve la distancia y en los últimos 50 metros cerré para terminar en la cuarta casilla”, Juan Diego Castro.

Y es que los rivales contra los que corría el nacional no eran cualquier bombeta, los africanos marcan diferencia en este deporte y para terminarla de hacer se corría en su tierra.

Lo que logró este carajillo, vecino de Rohrmoser, es impresionante, no solo por el hecho de quitarle la marca nacional a Víctor Emilio Ortiz, sino también por ser el primer atleta que ha clasificado a la final de un Mundial al aire libre.

Esto a pesar de la participación de Nery Brenes, quién fue campeón, pero en la competición de bajo techo, cosa totalmente distinta a correr al aire libre como explica el entrenador del joven deportista, Marvin Ramírez, que sin serrucharle el piso al Negrazo de Oro, nos cuenta las diferencias que hay entre una y otra modalidad.

“Al aire libre, como es el atletismo, no había ningún atleta tico en llegar a una final. Nery lo hizo y fue campeón mundial, pero bajo techo, donde las pistas son más pequeñas y las curvas son sumamente pronunciadas, se corre más y los tiempos no son los mismos”, detalló Ramírez valorando aún más la gesta de su pupilo.

Gran brete de tata e hijo

Cómo llegó Juan Diego a correr la final de los 800 metros en Kenia recae sobre la preparación que ha llevado con sus entrenadores Marvin Ramírez Bertozzi y el hijo Marvin Ramírez Arana.

“Hace tres años mi papá cogió a Juan Diego y lo preparó con trabajos de pista, mientras que yo me encargaba de trabajar la fuerza, potencia y técnica del muchacho, pero de un año y medio para acá hemos asumido el trabajo por completo”, comentó Ramírez Arana.

La clave del cuarto lugar fue la táctica que montaron Juan Diego y su entrenador, en la que decidieron no quemar los cartuchos al principio y se aguantaron hasta el final para meter el carrerón.

“Teníamos claro que no éramos tan rápidos como los africanos, pero sí muy resistentes, por lo que sabíamos que no se podía ir pegadito a ellos para no fundirnos, sino llevar el ritmo con el que habíamos entrenado”, explicó.

La serenidad y felicidad se notaron en la cara de Juan Diego antes de la carrera, aspecto que resaltó su entrenador.

“Lo vi sonriente, feliz y tranquilo, reflejando la capacidad de control propio para afrontar un gran reto. Muchos atletas con costos pueden hablar o reírse cuando están tan tensos, él logró relajarse y demostrar la capacidad psicológica que tiene en tan temprana edad”, destacó.

Juan Diego Castro junto a su familia antes del viaje a Kenia. Cortesía
Juan Diego Castro junto a su familia antes del viaje a Kenia. Cortesía
Familia lo vivió desde Guana

Don Hugo Castro y doña Carla Villalobos, los tatas de Juan Diego, se comieron las uñas desde la playita donde aprovecharon las vacaciones de quince días con la fan número uno de Juan Diego, Ana Cristina Castro Villalobos, hermana del atleta. 

“Estamos muy emocionados y demasiado contentos con el resultado de Diego, estuvimos pegados con la señal que brindó la Fecoa y nuestra alegría fue grandísima. Esto es algo que hemos vivido todos, en tres años que tiene mi hijo en este deporte nuestra familia se ha centrado en darle el máximo apoyo y respaldo en todo”, afirmó don Hugo.

Por su parte, doña Carla no se sorprendió del resultado pues sabía la capacidad y confianza con la que se fue su hijo a tierras africanas.

“Para nosotros no fue tanto la sorpresa que clasificará a la final, con los entrenamientos que realiza y con lo calculador que es todos sabíamos más o menos los tiempos que iba a hacer en este torneo”, comentó la madre de Juan Diego.