La Tromba otra vez goleó al Monstruo en el Juan Gobán

Por: Andrés Mora 13 agosto
En Saprissa solo hubo caras largas, mientras que los caribeños fueron pura contentera y que lo diga Luis Pérez cuando clavó el primero de la tarde para los de casa. Fotografía José Cordero
En Saprissa solo hubo caras largas, mientras que los caribeños fueron pura contentera y que lo diga Luis Pérez cuando clavó el primero de la tarde para los de casa. Fotografía José Cordero

Limón FC no tiene piedad con el Saprissa y este domingo otra vez lo mandó goleado para Tibás, ahora con un tres por uno que les dolió hasta el alma a los morados.

Las heridas del Monstruo arden con limón porque el baile que montan los caribeños en el Juan Gobán los pone a sufrir y la parte defensiva queda muy mal parada.

El cuadro de Horacio Esquivel sabe cómo golpear a los pupilos de Carlos Watson, quienes señalan como una cachetada lo que viven en el Caribe.

Son ocho goles los que se han llevado los tibaseños en sus últimas dos visitas, la pasada había sido en diciembre cuando perdieron (5-1) en el inicio de la cuadrangular final.

Y es que con el pitazo inicial de Juan Gabriel Calderón, la cosa se puso bonita porque los visitantes apretaron y se toparon con un equipo nada dejado.

Apenas al minuto cuatro, David Ramírez por poco aprovecha un grave error de Cristhian Rivas que regaló el balón en salida. Seguro estaba frío el muchacho y casi se jala una torta.

Después fueron los de casa los que metieron miedo, pero Aarón Cruz estuvo atento para salvar la tanda cuando remató Luis Pérez.

La cosa estaba buena y los goles no tardaron en llegar pues al minuto nueve Julio Cascante se fue al ataque en jugada de tiro libre y entró como Pedro por su casa por la banda izquierda; Marvin Angulo se la puso como con la mano para que de zurda cruzara la pecosa y la clavara para el uno por cero.

Los saprissistas si acaso se estaban sentando después de la celebración cuando la Tromba del Caribe les empató.

Cristhian Rivas se jugó un partidazo y aportó un golcito en la cuenta de la Tromba. Fotografía José Cordero
Cristhian Rivas se jugó un partidazo y aportó un golcito en la cuenta de la Tromba. Fotografía José Cordero

La igualdad llegó en un jugadón; Pérez bajó la bola con el pecho, se la acomodó y definió de zurda ante el achique de Cruz, quien andaba todo perdido trastabillando dentro del área detrás de la bola.

El golcito animó a la clientela, que no llenó el estadio, pero hacía bastante bulla.

Al minuto 21 cayó el dos por uno en jugada de balón parado. Marvin Esquivel centró y sin marca y a vista y paciencia de todos Rivas definió de cabeza.

El equipo de Watson se reunió en el centro del campo, mientras los de casa celebraban, pero por lo que se venía después quedó claro que no solucionaron nada.

La reunión después de los goles no resolvió los problemas en la defensa limonense. Fotografía José Cordero
La reunión después de los goles no resolvió los problemas en la defensa limonense. Fotografía José Cordero

Y es que apenas tres minutos más tarde llegó el 3 por 1 que agüevó por completo a los pocos que andaban con chema del Saprissa.

El golcito fue de Steven Willliams, quien aprovechó una pifia de Yostin Salinas al intentar despejar, agarró el balón, dejó viendo para el ciprés al brasileño Henrique Moura y de zurda metió el balón desde fuera del área en el saco de Cruz.

Aarón Cruz tiene cara de que no puede creer que ya llevara tres limonzazos en el saco. Fotografía José Cordero
Aarón Cruz tiene cara de que no puede creer que ya llevara tres limonzazos en el saco. Fotografía José Cordero

Para el cierre de la primera parte, Jordan Smith pudo descontar, pero Dexter Lewis llegó en uno de sus días de suerte y voló para sacar la pecosa.

Estaba todo cocinado

Para la segunda parte ya todo estaba cocinado y el marcador no se movió aunque hubo grandes oportunidades para ambos equipos.

Cuando Saprissa atacaba se encontró con un muro de nombre Dexter que estaba bien parado en su marco y hasta con un poco de suerte de su lado.

Con Dexter no fue jugando, está bien plantado en su marco y da mucha seguridad a su equipo. Fotografía José Cordero
Con Dexter no fue jugando, está bien plantado en su marco y da mucha seguridad a su equipo. Fotografía José Cordero

Lewis estaba atento, salió con todo y por todo, le negó el gol a Ulises Segura y después una bola pegó en su palo y cuando le quedó a Jeikel Medina a boca de jarro, el saprissista se la comió. Fue increíble porque Medina estaba debajo del marco, pero aún así no entró la pecosa.

Horacio respondió a los cambios de Watson metiendo al hijo de Kurt Bernard, Keyder, y el chamaco casi se jala un golazo en la primera bola que tocó.

Keyder le robó el balón a Moura, pero al intentar bañar a Cruz la pecosa se elevó mucho y pasó por encima del marco.

Fue un domingo de alegría total para la provincia limonense. Fotografía José Cordero
Fue un domingo de alegría total para la provincia limonense. Fotografía José Cordero

Después Dexter frenó a Colíndres en varias oportunidades y el marcador no se movió.

La afición caribeña no desaprovechó oportunidad para gritarles "cariñitos" a los morados cuando se acercaban a la malla de la gradería de sol, incluso una aficionada se dejó decir que este año no les tocará celebrar el Día de la Madre pues les "acabamos de dar por la madre".