Delantero alajuelense se sinceró en entrevista con La Teja

Por: Sergio Alvarado 16 septiembre

La relación de Jonathan McDonald con la Liga es como esos noviazgos que a veces están felices y otra más están agarrados del pelo, pasan diciendo que van a cortar, pero al final se juran amor eterno.

Ir de frente y llamar las varas por su nombre lo ha metido en broncas hasta dentro del club erizo, por cuestionar decisiones que sentía los debilitaba en lugar de ayudarlos, solo por "mandar mensajes" o complacer a algunos sectores.

La marca de McDonald en la Liga se ha sentido en duelos como los clásicos, donde es el goleador histórico erizo junto a Erroll Daniels con doce goles. Foto: José Cordero.
La marca de McDonald en la Liga se ha sentido en duelos como los clásicos, donde es el goleador histórico erizo junto a Erroll Daniels con doce goles. Foto: José Cordero.

El miércoles anterior el Bigmac tuvo un diálogo muy sincero con La Teja, donde hizo un balance de su carrera como rojinegro, equipo del que sin duda es referente, le guste o no a algunos. 

"Por los equipos pasan jugadores y directivos, pero la institución siempre está ahí, eso es lo que hay que defender", Jonathan McDonald, delantero LDA.

–Por sus números y cifras ¿se puede brincar fácil la historia de McDonald en la Liga?

A las personas cercanas a mí, como mi papá, que es quien me acompaña a todo lado, les dije cuando llegué a la institución, "estoy un poco nervioso, no quiero ser uno más que jugó un año en la Liga y no pasó nada, quiero dejar huella". Esas palabras las recuerdo siempre en mis momentos difíciles, que como todos he tenido altos y bajos, los números me respaldan, además de los 72 goles con la Liga, tengo 89 en Primera División, estoy muy cerca de los cien, es la próxima meta.

–¿Lo ilusiona llegar a los cien goles?

Claro que sí, en realidad estaba tan encasillado en lo de Miso (tiene 73 goles en la Liga), en lo de Wílmer (tiene 80), el pasarlos a ellos, que había dejado de lado cuántos había metido en Herediano, me pasaron el dato y me sorprendí, me llena de muchísima ilusión, no son muchos los jugadores que llegan a esa cifra.

McDonald tuvo sus roces con la directiva presidida por Raúl Pinto por decisiones que se tomaron y el delantero no compartía. Foto: José Cordero
McDonald tuvo sus roces con la directiva presidida por Raúl Pinto por decisiones que se tomaron y el delantero no compartía. Foto: José Cordero

–¿Piensa que puede alcanzar los cien goles este torneo?

Puede ser, cuando quedé campeón goleador metí 16 (Invierno 2015), con los cinco de ahora y once para alcanzar eso, son los mismos goles, es una cifra alcanzable. Dependo también de mis compañeros y otros factores de suma de cosas, pero voy a poner todo de mi parte para hacerlo, eso sí, toda mi carrera he sido progrupo, por lo que no voy a poner jamás una marca individual sobre lo grupal.

–¿Siente que se acerca un poco a la condición de ídolo para la afición de la Liga?

 Yo creo que sí, la llegada a Herediano para mí es algo que simplemente me pasó en la vida, les agradezco mucho porque me forjó y me abrió las puertas de la Primera, aunque debuté en Santa Bárbara, pero solo jugué dos partidos, en Heredia me sostuvieron cuando estuve casi once meses lesionado, ayudaron con una cirugía muy costosa, tengo mucho que agradecerle, pero me relacionan más con la Liga por el tema de los goles en clásico (12, máximo goleador manudo), por los años que tengo acá (6), a mí me han aparecido ofertas de otros lugares, pero no son mejores que la que tengo acá, pensándolo fríamente creo que estoy cerca de serlo por mis números. Mi meta es que mis hijos y nietos cuando vengan acá a la Liga o escuchen mi nombre digan con orgullo quien soy.

 29 años tiene el atacante rojinegro

¿En algún momento McDonald se convirtió en el pararrayos de la Liga y cuando las cosas no iban bien es porque era culpa suya?

Creo que las veces que me declararon transferible lo sentí así, que la forma de desviar la atención era sacrificar a alguien, en lo personal soy una persona bastante mediática, entonces al meterme a mí en una polémica se vende mucho y se ven en las estadísticas de una publicación con mi nombre y una con cualquier otro. La segunda vez que me declararon transferible no iba a volver porque me sentí utilizado, no era solo que la Liga quisiera que yo volviera, sino que yo quisiera también, poca gente sabe que yo había tomado la decisión de no seguir en el club.  

Cuando pasaba algo tenía que salir yo a calmar las cosas o me ponían de pararrayos, pero bueno, ya las cosas pasaron, arreglamos, resolvimos, esta nueva administración y al cierre de la anterior entendió que alguna gente no quería a la institución y menos a mí, eran personas que me querían destruir. Limamos asperezas y salimos bien.

 ¿Hubo un momento con la administración pasada que sintió que no tenía química con ellos por las decisiones que tomaban a lo interno del club? 

Sí, puede ser por mi forma de ser, soy alguien que trata de ser directo y si algo me molesta lo digo. Si veo que están haciendo algo que va en contra de los intereses del grupo lo voy a decir, entonces, muchas veces no les caí muy bien, ahí empezaron algunos roces y choques, tal vez me metí en áreas que no debía, que normalmente un futbolista no se mete. Reflexioné que muchas veces por el cariño que le tienes al club te metes en muchas cosas en las que terminas cayendo mal y con problemas que no deberías. Ahora si me piden mi opinión la doy, pero si veo que hacen mal las cosas es cuestión de ellos. 

McDonald lamentó que por una directiva que se metió al camerino hayan perdido jugadores como Johnny Acosta en la Liga. Foto: Jorge Navarro.
McDonald lamentó que por una directiva que se metió al camerino hayan perdido jugadores como Johnny Acosta en la Liga. Foto: Jorge Navarro.

–¿Se ha culpado demasiado a los futbolistas por la situación del equipo, eximiendo a otras personas que en realidad fueron los que los contrataron a jugadores que no tenían nivel para la Liga o sacaron jugadores claves?

Sí sí, eso ya es un tema más profundo, pero hubo decisiones que yo personalmente se las dije a la persona encargada que no estaba de acuerdo, lo hice al ser uno de los líderes del equipo, me senté con él a solas y le dije: 'Vea no me parece, esto, esto y esto, creo que nos están tocando mucho el camerino, no es la mejor opción, hay que tener calma'. A raíz de eso creo se salvaron dos o tres compañeros sin decir nombres.

En el momento que separaron a jugadores claves para nosotros se los hice ver, ahí fue donde empezaron los roces, decían que yo me estaba metiendo en el trabajo de ellos y ellos no se metían, en teoría, en el mío, pero eran cosas que no me podía quedar callado. Eran jugadores que nos podían haber ayudado muchísimo en instancias pasadas o en estas.

–¿El caso de Johnny (Acosta) es uno de esos?

Sí, es un ejemplo, si hablamos de nombres hay cuatro de ellos que nos pudieron ayudar muchísimo y los cedimos a otra institución y vemos un buen rendimiento de ellos en otros equipos, eso nos ha costado a la postre algunos partidos.