Quesada se retiró del arbitraje el pasado 9 de mayo, día de su cumpleaños 47. Adrián Soto
Quesada se retiró del arbitraje el pasado 9 de mayo, día de su cumpleaños 47. Adrián Soto

El exárbitro Wálter Quesada anda metido en una etapa nueva para él después de 25 años pitando en la primera división y con poco más de un mes de haber colgado el silbato: es analista.

El brumoso estuvo con Repretel durante los juegos de Costa Rica contra Panamá y contra Trinidad y Tobago y el domingo recién pasado en la mejenga entre Alajuelense  y el Once Caldas colombiano.

Hay quienes creen que ahora es más estricto que antes para juzgar y señalar que tal jugada o cual debió haber sido, por ejemplo, para una tarjeta. Ojo, y eso que él se caracterizó por sacar muy pocas rojas y amarillas a los futbolistas.

Lo buscamos para ver qué nos cuenta de ver los toros desde la pantalla.

–¿Cómo se ha sentido comentando para Repretel?

–La verdad es que compartir criterios con profesionales de muchos años en labores televisivas ha sido una experiencia muy positiva para mí. Ya que estoy viviendo el gran despliegue que se da detrás de las cámaras para entregar el producto que el televidente observa día a día.

–¿Lo seguiremos viendo comentando partidos con ellos?

–(Ríe) Por el momento fue una invitación de ellos para estos tres encuentros. Creo haber salido adelante  pese a  ser algo totalmente diferente estar en un terreno de juego que estar en una pantalla de televisión, siendo  visto y analizado por muchos costarricenses y  en otras partes del mundo.

–¿Cómo surgió la invitación?

–Al principio el periodista Juan Ulloa me consultó por la idea que existía en el canal. Al mostrar interés Albin Obando me contactó y junto al director, Allan Agüero, decidimos participar en estos tres juegos.

–¿Les costó convencerlo?

–No, tampoco lo estaba deseando, pero siempre que una empresa tan importante le dé la oportunidad de poder expresar algunos criterios que no podías (decir) cuando fungías como árbitro, es de considerar. Aunado a esto, siempre con el aval de la familia, ya que también consume tiempo y es de mucha responsabilidad.

–¿Le dio temor que la gente dijera: "ahora sí dice que todo es falta o amarilla, solo porque ya no es árbitro"?

–Tengo algo a mí favor y es que no salí resentido con el arbitraje, así que no debería de sacarme clavos con el gremio (esto no significa que cuando deba de señalar un mal momento de uno de ellos, lo vaya a guardar). Nunca estuve en contra de los analistas arbitrales y, sobre el aficionado en general, (eso) será siempre una reacción natural, (pensar o decir) 'antes no y ahora sí  se le hace fácil definir acciones del juego'.

–¿Es más fácil para usted ahora analizar partidos o ver las faltas que cuando le tocaba hacerlo desde la cancha?

–Es curioso, no. Es la misma responsabilidad, quizás más cuando se está frente a una cámara y sobre todo con esta modalidad que practicamos en estos encuentros de dar nuestro criterio casi de inmediato sobre lo que sancionó el árbitro o sus compañeros.

–¿Qué piensa de la gente que dice y, usted mismo lo reconoció en su retiro, que no era un árbitro de sacar muchas tarjetas, pero ahora en tele vemos que sí es de reconocer que a los réferis les falta mostrar más tarjetas, ¿por qué el cambio?.

–Seguiré defendiendo ese estilo siempre y cuando haya cómo hacerlo (no mostrar tanta tarjeta). El árbitro debe de ser un administrador, un facilitador del juego y debe poder controlarlo para que (el partido) llegue a un buen término.

Para esto debe tener mucho tacto y habrá acciones en las que el reglamento dice que en la letra muerta (cierta falta) es para una amarilla, pero las reglas de juego le permiten dialogar (con los jugadores) antes de mostrarlas (las tarjetas).

Pitó un buen rato
25 años fue árbitro central Wálter Quesada.

–¿Hay algo a lo que le haya costado adaptarse en esta experiencia como analista arbitral?

–Como siempre me ha gustado al hablar de verdades no puedo decir que domine el escenario, es complicado hacerlo. Si usted es responsable sabe que al estar emitiendo criterios, por más conocedor que sea del tema, existe mucha letra menuda que solo el tiempo  le permitirá mejorar.

–¿Qué le dice la gente en los estadios?

–Confieso que  no  me gusta ir a los estadios y es algo que, si en un futuro se diera, habrá que pensarlo. Considero que no vale la pena exponerse, pero no veo necesario adelantar criterio.

–¿Le gustaría hacer carrera en tele como comentarista?

–No lo veo mal, aprender nuevas cosas siempre es un reto para el ser humano. Pareciera que del todo no lo hago mal, pero siempre debe ser muy importante tener profesionales a mi alrededor y alguien que me brinde la oportunidad.

–¿Hay algo que extrañe de la vida de árbitro?

–Por el momento, el  levantarme cuatro días a  la semana antes de las cuatro de la mañana para entrenar y luego salir hacia el trabajo; por lo demás no. Sin embargo, creo que en algún momento la cabanga me llegará.

–¿Qué es más fácil: arbitrar o ser comentarista en televisión?

–Las dos cosas, la gente tiene el conocimiento de que fui árbitro durante tanto tiempo y esa responsabilidad nunca me la quitaré de encima.


El exárbitro coleccionó de todo durante su larga carrera, además de críticas y madrazos. Adrián Soto
El exárbitro coleccionó de todo durante su larga carrera, además de críticas y madrazos. Adrián Soto