Rafael Ramos, psicólogo

Por: Redacción  13 octubre

Alguna vez usted se ha preguntado si es una persona divertida.

Creo que esta interrogante podría sonar superficial, pero en lo psicológico tiene un papel fundamental:

- Hay personas que caminan con actitud negativa.

- A otros nada les hace gracia.

- Algunos dicen eso no me gusta.

- Todo se lo toman demasiado en serio.

- Para algunos todo tiene que ser rígido, cuadrado.

Hay personas que caminan en la vida como que si tuvieran que estar resolviendo temas complejos ante situaciones sencillas.

Hay otros que viven cargados de estrés, ansiedad, tensión, simplemente porque no abren paso a la diversión.

Es un hecho, todos tenemos que enfrentar situaciones que demandan un amplio sentido de responsabilidad, que demandan sentarse y hacer un buen análisis, que nos exigen un buen razonamiento, a no ser impulsivos y que nos llevan a tomarnos las cosas muy en serio.

Todo eso está bien, es válido, pero ser responsables, maduros, equilibrados, no supone ser amargados, aburridos y rutinarios.

La vida hay que asumirla con un amplio sentido de responsabilidad, pero también con un sentido de paz interior.

Cuando en la misma medida que nos tomamos las cosas muy en serio, le damos espacio a la diversión, a la relajación, a la distensión, equilibramos nuestras emociones, fortalecemos nuestras motivaciones, puede que incrementemos nuestra capacidad para tomar decisiones, puesto que estas reflexiones no solo se derivan de la tensión.

- Aprender a divertirse en nuestra vida contribuye a nuestra salud emocional.

- Tiene un impacto positivo en la salud física.

- Mejora nuestra relación interpersonal.

- Optimiza nuestra capacidad de tomar decisiones.

- Nos hace más atractivos para los demás.

- Nos permite disfrutar de los pequeños detalles de cada día.

- Nos ayuda a apreciar el valor que tenemos como persona.

Si usted es de los que viven en un esquema de tensión, amargura y de preocupación, creo que es importante que empiece a darle paso a la diversión. Si no sabe cómo, busque ayuda, porque en la vida la responsabilidad, la tensión y la diversión tienen que estar en equilibrio.