Rafael Ramos, psicólogo

Por: Rafael Ramos 15 septiembre

Quiero que mi pareja cambie. ¡Qué principio de vida más complicado! En una relación de pareja estar con una persona que le gusta es importante, pero cuando usted desea que cambie algo que no es de su agrado aparece el conflicto.

– ¿Cómo se enamora de una persona que no le agrada?

– ¿Cómo se enamoras de una persona que quiere cambiar al 100%?

– ¿Cómo ama a una persona cuya forma de ser no le hace feliz?

– ¿Cómo le da oportunidad a alguien al que no acepta?

Una cosa es establecer una relación y sobre la marcha modificar hábitos, conductas y expresiones para crecer o mejorar, y otra es estar con una persona a la que se desea cambiar al 100% para estar con ella.

Tener como propósito de vida modificar la forma de ser, de pensar, actuar, vestir y de conducirse de otra persona, para poderlo amar, es como enamorarse de una persona que no existe, es enamorarse de alguien que vive solo en su cabeza. El amor maduro acepta, comprende y respeta solo si ha hecho una sana elección.

Esos amores que pretenden transformaciones radicales de la otra persona son sentimientos de cariño, pero no un amor sano.

Incluso, antes de pensar en cambios para la otra persona, la pregunta es: ¿por qué quiere cambiar a la otra persona?, ¿será la otra persona realmente el problema?, ¿se has puesto a pensar qué podría ser su intolerancia o intransigencia la causa? Si no hay aceptación y comprensión, es difícil pensar en un amor con fundamento.

Enamorarse de una persona a la que quiere cambiar al 100%, es enamorarse de una fantasía que solo existe en su cabeza, quizá el problema no lo tenga la otra persona, sino usted. Le dejo esto para su reflexión.