Vecina de Hatillo 7 se pegó cinco tejotas con el código de La Teja

Por: Eduardo Vega 17 julio
Doña Carmen tiene el secreto para ganar: activar el código de La Teja. GN SUCURSAL.
Doña Carmen tiene el secreto para ganar: activar el código de La Teja. GN SUCURSAL.

Doña Carmen María Sánchez es una señora con mucha suerte. Este domingo 16 de julio activó el código de La Teja y ganó. Esta afortunada vive en Hatillo 7 y cuando la llamamos para hablar con ella nos dimos cuenta de que ya se sabía todo el procedimiento porque ya la suerte de La Teja la había saludado en otras dos ocasiones.

La primera vez que ganó fue en el 2006, cuando recién nacíamos. Entonces se llevó para su casita doscientos mil colones; otras dos tejitas le sonrieron en el 2010 y recordó que en esa segunda ocasión logró comprar varios electrodomésticos que fueron una salvadota y todos siguen trabajando puras tejas.

Esta josefina de pura cepa (nació y se crió en barrio México) se pegó ahora quinientos mil colones: ¢250 mil en una tarjeta de regalo y ¢250 mil en una orden de compra en Ópticas Visión. Eso sí, es la primera vez que pega el domingazo.

Con las dos tejitas y media de la tarjeta de regalo va a comprar comidita. No quiere que le falte nada, siente que el empujón le ayudará a acomodarse para recibir el cierre de año sin problemas.

Doña Carmen irá con su hija, Alejandra a Ópticas Visión para poder aprovechar las otras dos tejitas y media que pegó. Se harán exámenes de la vista y renovarán los anteojos que tienen.

“Esta semana presentí que ya me tocaba. Uno siempre se sorprende cuando le confirman que ganó, es una alegría tremenda porque el premio realmente ayuda en el hogar.

“Yo activo La Teja desde que nació, son fiel y lo seguiré siendo. Ahora con más ganas activaré, espero que pronto llegue la cuarta ocasión. Me encanta el periódico, no tengo una sección preferida porque me lo leo todo”, nos contó esta suertuda.

A sus 88 años, doña Carmen asegura que no tiene secretos para ser tan lechera, lo único que hace es ser fiel activando. “Yo no puedo vivir sin La Teja, todas las mañanas me llega a la casa, no me siento tranquila en el día si no he activado (el código)”, comentó.