No aceptarnos nos hace gastar de más y el mercado lo sabe

Por: Gabriela Mayorga López 13 agosto

Estoy convencida que un buen manejo de las finanzas personales empieza con una buena valoración de lo que realmente tengo y necesito, con el fin de no gastar de más en cosas que ya tengo o no me hacen falta. Sin embargo, antes de ese primer paso hay un elemento fundamental que entra en la ecuación: el propio cuerpo.

El espejo podría ser el mejor o peor consejero a la hora de gastar plata. Foto: Rafael Pacheco
El espejo podría ser el mejor o peor consejero a la hora de gastar plata. Foto: Rafael Pacheco

La insatisfacción con nuestra apariencia, nos hace desperdiciar mucho dinero, a veces más de la cuenta, por tratar de encontrar en el lugar equivocado la satisfacción frente a la propia imagen. Es decir, no aceptarnos nos hace gastar de más y el mercado lo sabe.

¡Es importante amarse y aceptarse a uno mismo! Por eso con el identificador de cuerpo positivo hermosas mujeres y bellos hombres, en Instagram, han empezado a motivar al mundo para cambiar la mirada.

Las patas de gallo son de gente que sonríe, las supercurvas son de mujeres esculturales, sobra belleza en los senos pequeños, en los muslos grandes, imponente es la personalidad única que dan las narices curvas, las manchas en la piel… ¡Hay que sacarse la mejor foto! Mirarse a través de una lente diferente.

Hacer las pases con uno mismo es un primer y fundamental paso para ordenar el mundo y sin duda para capearse los gastos innecesarios.