Cuando falta la platica, la angustia se apodera de las personas. Foto: Mayela López
Cuando falta la platica, la angustia se apodera de las personas. Foto: Mayela López

Cuando la vida, como ella bien acostumbra, sorprende (a veces en negativo) es posible que la circunstancia necesite gastos adicionales o bien podría ser que disponga de menos dinero. Siendo así el problema es de billetes, en ese momento la angustia empieza a apoderarse de su cuerpo.

Ni le digo lo que se siente, tal vez ya lo sabe, muchos hemos pasado por no saber cómo sobrevivir el siguiente mes o el siguiente día. No voy a quitarle peso​ a ese problema, pero hay otro peor: las malas emociones vinculadas a un estado de bancarrota o quiebra.

Ante cualquier problema de dinero y después de reconocerlo busque el bienestar inmediato, chineese con un café caliente con rosquilla, respire profundo, “nadie se ha muerto”, decía mi mamá. Mantener la calma en un momento de angustia por dinero es importantísimo, porque a la vuelta de la esquina podría tomar una mala decisión.

Viva un día a la vez, no resuelva el problema con más deuda, venda activos, reconozca la abundancia donde la vea y cuídese más que nunca, póngase sus mejores trajes, vístase de esperanza todos los días y esté despierto para recibir la próxima oportunidad.

La mala gestión del dinero siempre está acompañada de un ego grande. Trate de perderlo.