La ciencia está en capacidad de tratar cualquier problema sexual.
La ciencia está en capacidad de tratar cualquier problema sexual.

Los avances de la ciencia han cambiado el diario vivir del ser humano. No cabe duda que la calidad de vida se ha incrementado de manera significativa. El advenimiento de los antibióticos, la invención de las vacunas y los progresos en materia quirúrgica, entre otros, le han permitido al ser humano ostentar una vida saludable.

En términos generales, los grandes grupos de poblaciones rápidamente se han beneficiado con estos avances científicos. La salud de la población sigue siendo una prioridad de todos los estados modernos. Sin embargo, la salud sexual pareciera que muchas veces queda al margen tanto de la agenda gubernamental como de las iniciativas personales.

Recordemos que los estudios mencionan que la prevalencia de los problemas sexuales es sumamente alta. Se calcula que los problemas de erección probablemente afectan a cerca de la mitad de los varones. Porcentajes mayores se han descrito para los problemas de eyaculación, se habla que probablemente alrededor del 70% de los hombres han lidiado con cuadros de eyaculación precoz.

De igual manera en el lado femenino. La pérdida del deseo sexual, la dificultad para alcanzar el orgasmo, las dificultades para lubricar y el dolor con las relaciones son disfunciones muy frecuentes, presentes en porcentajes superiores al 75%.

Ante este panorama tenemos que insistir en que hoy no hay razón para que una pareja tolere, sufra o se separe por un problema sexual. Hoy las diferentes disfunciones sexuales son fácilmente tratables y la ciencia está en capacidad de devolverle la salud sexual perdida a la inmensa mayoría de hombres y mujeres.

Recordemos que las expectativas de pareja han cambiado. Hoy la variable sexual es parte de esos sueños y aspiraciones de la vida en común. Hoy, el hombre quiere disfrutar y ver disfrutar a su mujer, hoy la mujer desea que su pareja esté a la altura de sus necesidades sexuales. De ahí, la enorme importancia de dar conocer la buena nueva, que los problemas sexuales tienen solución, que ya no tenemos que quedarnos al margen del deleite y que por ninguna razón debemos resignarnos a una vida carente de sexo, ternura y afecto.