Los patos ya casi no tienen donde nadar en la laguna de doña Anacleto en Llanos de Santa Lucía, por tanto lirio que la cubre. Foto: Karen Fernández
Los patos ya casi no tienen donde nadar en la laguna de doña Anacleto en Llanos de Santa Lucía, por tanto lirio que la cubre. Foto: Karen Fernández

Arrinconados, así están los patitos que habitan en  la laguna de doña Anacleto en Llanos de Santa Lucía, en Paraíso de Cartago.

Esto porque casi toda la laguna está cubierta por lirios que no dejan ver el agua y los animalitos deben sortear las plantas si quieren tirarse a nadar un ratito.

Así lo comprobó un equipo de La Teja, que se dio una vuelta por las instalaciones y observó cómo las aves se encuentran a la orilla de la laguna, en el único espacio donde aún se aprecia el agua y solo unos valientes paticos bebés, no se aguantaron las ganas y decidieron a darse un chapuzón.

Si bien esta planta oxigena el agua, debería haber un equilibrio para que tanto flora como fauna puedan estar en comunión en el mismo espacio, así lo confirmó Gerardo Umaña, investigador del CIMAR y profesor de Biología de la UCR.

"El lirio acuático se considera una plaga porque crece muy rápido, sobre todo cuando las aguas tienen muchos nutrientes que vienen de las deposiciones de los mismos patos. Además, le dan sombra al agua y no permiten que las plantas subacuáticas crezcan y las termina matando", explicó el profesor universitario.

Una orillita es la que le queda libre a la laguna, lo que según el biólogo Gerardo Umaña, resta posibilidades de vida a otras especies del cuerpo de agua. Foto: Karen Fernández
Una orillita es la que le queda libre a la laguna, lo que según el biólogo Gerardo Umaña, resta posibilidades de vida a otras especies del cuerpo de agua. Foto: Karen Fernández

El experto agregó que tienen que sacar los lirios porque ya son demasiados y más bien se están paseando en la laguna.

"Los patos sí están perdiendo hábitat por el exceso de lirios. Es nocivo para otros organismos que haya tantas plantas. Incluso deberían dragar la laguna y sacarle el sedimento que se ha formado porque si no lo hacen, la laguna llegaría a desaparecer por la acumulación de sedimentos", advirtió Umaña.

Diputado pidió cuentas

El diputado cartaginés y exalcalde de Paraíso, Jorge Rodríguez denunció el abandono en el que el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder) tiene el parque Laguna de doña Ana y mandó una carta a la ministra del Deporte Carolina Mauri, solicitando una explicación.

Mauri aceptó la falta de mantenimiento, pero aclaró que se debe al atraso que tuvo la Municipalidad de Paraíso para renovar el convenio de administración, que se extendió por 100 años más.

"En el 2016, estando previstas mejoras no se realizó la inversión, ya que el convenio de administración estaba vencido y en espera de renovación. La elaboración del presupuesto ordinario del 2017 se realizó durante el mes de setiembre del 2016, periodo en el que todavía no se contaba con la firma de la renovación del convenio, por lo que no fue posible incluirlo el presupuesto para las mejoras que requiere”, explicó la ministra en su carta de respuesta a Rodríguez.

Y agregó que en el 2018 o años siguientes se podrán solventar las necesidades.

Lo que pasó fue que el Concejo de Paraíso, no firmó a tiempo el convenio, dado que hubo una confrontación con el alcalde Marvin Solano, quién es el que debía refrendarlo, ya que éste manifestó en actas, que no estaba de acuerdo, con la renovación del convenio, ya que este parque debía volver a ser administrado por la Municipalidad.

Finalmente, lo firmó, pero ya el tiempo límite, para que Icoder, incluyera el presupuesto de este año, había concluido.

Rodríguez denunció que hasta los servicios sanitarios están dañados y que las canchas de fútbol y baloncesto están en un estado lamentable, mismas que son utilizadas no solo por visitantes, sino como instalaciones deportivas de estudiantes de colegios cercanos.

"La laguna está llena de lirio acuático, lo que le quita belleza al lugar y ni los patos pueden nadar en su hábitat", comentó el legislador brumoso.

Senderos solo para 4x4
Algunos de los senderos del parque recreativo no son aptos para personas con discapacidad. Foto: Karen Fernández
Algunos de los senderos del parque recreativo no son aptos para personas con discapacidad. Foto: Karen Fernández

Otro de los reclamos de Rodríguez es que el parque no cumple con la ley 7.600 para facilitar el acceso a personas con discapacidad.

"Hubo una partida (plata) con ese fin y no se aplicó y a los trabajadores no les dan uniforme desde hace tres años”, denunció.

Mauri dice que hicieron una lista con las necesidades que tiene este parque y que en el 2018, o en los años siguientes, se incluirá el presupuesto debido.

A través de la oficina de prensa de la municipalidad de Paraíso el gestor ambiental ingeniero Julio Varela explicó que el municipio no ha intervenido porque las instalaciones están bajo la administración de ICODER por un convenio que se hizo a principio de año y ellos son los actuales administradores del lugar.

Franklin Cerdas y Mario Fonseca acostumbran utilizar las instalaciones de la Laguna de Anacleto para hacer deporte. Foto: Karen Fernández
Franklin Cerdas y Mario Fonseca acostumbran utilizar las instalaciones de la Laguna de Anacleto para hacer deporte. Foto: Karen Fernández
Conozca la leyenda

Doña Anacleto Arnesto de Mayorga era una adinerada e influyente vecina de Cartago centro, quien era descrita como una mujer de temple varonil, intrigante y metida en política.

Se dice además, que entre su casa de habitación en el antiguo Teatro Apolo y las instalaciones de este parque recreativo, conocido como la laguna de Doña Ana, había un túnel, de unos 8 kilómetros de largo aproximadamente, que comunicaba ambos puntos.

Cuenta la historia que aparte de darle refugio a Francisco Morazán en su casa, doña Anacleto tuvo amoríos con el dictador, que fue fusilado en San José el 15 de setiembre de 1842.

Según la leyenda, doña Anacleto escondió la fortuna del dictador y para hacerlo la pasó por el túnel, en un principio se creía que estaba en la laguna, pero era un lugar muy obvio, por lo que doña Ana prefirió enterrarlo en otro sitio.

El lugar escogido habría sido cerca de las cataratas de Peñas Blancas, en Cachí y para que nadie nunca supiera donde lo enterraron, doña Ana mandó a matar al peón que se encargó de esconderlo. 

Es por esta razón que dicen que hay una vieja que espanta a los aventureros, muchos aseguran que es doña Anacleto, otros cuentan que desde que se enterró el tesoro un gallo canta cerca del lugar exacto de dónde se encuentra.