Don Gerardo asegura que pensó que iba a morir por la tormenta. Foto: Alfonso Quesada
Don Gerardo asegura que pensó que iba a morir por la tormenta. Foto: Alfonso Quesada

Don Gerardo Badilla, conocido como Chaparro, solo tiene palabras de agradecimiento a Dios porque él, la esposa y 10 personas más siguen con vida de puro milagro en Ciudad Cortés, por eso ellos nunca olvidarán la tormenta Nate.

"He pasado otras llenas en mis 25 años de vivir aquí en el embarcadero en Ciudad Cortés. Yo vivo a 100 metros del río Grande de Térraba, este se desbordó y los vecinos que viven cerca se vinieron para mi casa porque queda en un pequeño alto. Solo les dije 'entren aquí, si tenemos que morir nos vamos todos juntos, que sea lo que Dios quiera'", recordó Badilla.

Según cuentan, el río parecía un mar enfurecido, olía a barro, pasaban troncos, hasta las refrigeradoras se iban flotando.

"El segundo piso de mi casa se llenó, las 12 personas nos abrazamos, teníamos el agua casi a la cintura, unos lloraban, otros oraban y algunos casi ni respiraban del miedo", contó el hombre quien pasó cinco días aislado y con poca comida.

En Ciudad Cortés las humildes casitas sufrieron muchos daños. Foto: Alfonso Quesada
En Ciudad Cortés las humildes casitas sufrieron muchos daños. Foto: Alfonso Quesada

Chaparro recordó que cuando él vio todo a su alrededor se dio cuenta de que estar vivo es una oportunidad, porque estuvieron a punto de no contar el cuento.

"No puedo ni quiero pensar en tener que volver a vivir algo así, fue la llena más terrible de mi vida, todavía estoy asustada.

"Cuando vimos todos los estragos que causó el río solo dijimos 'gracias Señor por darnos una nueva oportunidad de vida'”, afirmó don gerardo con lágrimas en los ojos.

Don Alexander Segura, otro vecino del lugar, contó que él paso la inundación agarrado a un pequeño bote que amarró a un árbol.

"El agua me movía para todos lados, llegué a pensar que el mecate se iba a reventar e iba a morir ahogado", relató.

Don Gerardo y don Alexander aseguran que ellos ahora sí saben lo que es la furia de la naturaleza.