Matí hizo un recorrido por las calles de Siquirres para vigilar que todo estuviera en orden. Foto MSP
Matí hizo un recorrido por las calles de Siquirres para vigilar que todo estuviera en orden. Foto MSP

Matías Valerio Fonseca apenas tiene cinco añitos, pero es tan valiente que ya decidió que se convertirá en un oficial de la Fuerza Pública.

Su pasión por usar el uniforme azul, su deseo de cuidar de su familia y vecinos, y la alegría que siente cada vez que ve a una patrulla motivó a sus papás para que cumpliera su sueño de ser policía por un día.

Sus papás lo llevaron al parque de Siquirres para que conociera a varios oficiales, pues cada vez que veía a alguno les decía: ¡Hola Policía! ¡Hola, amigos! Los uniformados le preguntaron cuál era su sueño y él les dijo que ser policía.

En ese encuentro los “ofis” lo invitaron a que fuera a la delegación (ocurrió el pasado miércoles) para que compartiera con ellos. Allí conoció las oficinas, las patrullas y hasta las celdas.

Para que el día del menor estuviera puras tejas se dedicó a hacer vigilancia junto a dos oficiales por las calles de dicho cantón y cuando regresó tuvo que hacer el informe policial.

Lo trae en la sangre

Este pequeñito es vecino de Siquirres y para su familia lo más curioso es que ninguno de sus allegados es policía, así que su gusto por esta labor lo lleva en su corazoncito.

Su papá, Elías Valerio, contó que como el güila es su consentido le ha mandado a hacer varios uniformes, el primero fue de la Policía Turística y el más reciente uno de la Fuerza Pública.

Matías suele salir de su casa vestido de azul, bien peinado y con sus dientes supercepillados. Además, sus zapatitos parecen un espejo y nunca olvida el chaleco antibalas, las esposas y su pistola de juguete.

Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.
Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.

Matías cuida la casa. Él le dice a la gente que pasa por la acera que es policía y que nadie puede entrar”, comentó Valerio lleno de orgullo.

Confesó su pasión

Yo quiero ser policía porque son los que arrestan a los malos en las calles, cuidan a las personas y meten a los ladrones a la cárcel”, le dijo el valiente chiquito al capitán de la delegación, Miguel Chinchilla.

Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.
Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.

 Chinchilla se sintió muy orgulloso y respondió: “Es un sentimiento muy bonito saber que somos el ejemplo de la comunidad, y que desde niños observan cuál es la labor de la Fuerza Pública. Es por esa razón que lo motivamos para que comprenda que esto es una profesión digna, esa fue la intención de traerlo aquí para que cumpla el sueño de ser policía por un día y Dios mediante cuando crezca se una a nosotros”.

Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.
Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.

Los oficiales también se sientieron muy emocionados por la visita y la ilusión del menor.

Ahora Matías tiene todavía más ganas de ser policía y de cuidar a su familia y a sus vecinos.

Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.
Matías Valerio Fonseca tiene 5 años de edad, pero desde los dos años ha querido ser Policía, su pasión nace en lo profundo de su corazón, pues ninguno de sus familiares es, ni ha sido, policía.