39 policías han muerto desde 1993
39 policías han muerto desde 1993

La muerte de dos policías  del Ministerio de Seguridad Pública, y otros dos delicados, con menos de tres horas de diferencia en dos hechos distintos, tiene destrozados a sus compañeros.

El viceministro de Seguridad Pública, Juan José Andrade, aseguró que estos son los riesgos de vestir la piel azul para defender a la ciudadanía.

Alfonso López López, de 46 años, murió la noche del viernes atropellado por un carro sin luces y cuyo conductor no tenía licencia. El oficial perseguía  a un hombre que se brincó  un retén. La oficial que lo acompañaba resultó herida de gravedad. 

Mientras que en San Isidro de Heredia, el oficial Óscar Ramírez Vindas, de 42 años, fue asesinado en un tiroteo cuando junto a otro compañero llegó a atender el robo de un contenedor. Falleció en el lugar y su compañero está delicado. 

Andrade asegura que ya hay un equipo de expertos trabajando con las familias, incluso desde hace un año trabajan con   familiares de otros oficiales caídos, pues la intención es crear la primer fundación para apoyarse en momentos de tanto dolor cómo él que están viviendo.

"Los oficiales cada vez se están preparando mejor, no hay dinero que pague la vida de un policía por lo que hay que asegurar el futuro de nuestras familias, hoy fueron Alfonso y Óscar, mañana puede ser cualquiera de nosotros, perdemos policías por la violencia y el exceso de armas que hay en la calle", enfatizó Andrade. 

Desde 1999 han muerto 39 oficiales en el cumplimiento de su deber,  en este 2017 ya se han registrado cuatro víctimas mortales.

El  24 de marzo, el oficial Alfredo Canales Guzmán, de 57 años, murió en el cruce de Cuajiniquil, en La Cruz de Guanacaste, cuando en un control de vehículos le hizo parada a un conductor y éste lo atropelló. 

El 10 de junio, en Guayacán de Sarapiquí falleció el oficial  Federico Borbón Huertas, de 37 años. Él y una compañera fueron a atender el asalto a un camión repartidor  cuando ingresaron a una finca en la que  encontraron a unos hombres que iban a huir, uno de ellos le disparó a Borbón en la cabeza.