Hija de doña Nuria asegura que son muy afortunados

 13 agosto
Virginia Barquero siente un gran orgullo por su mamá, doña Nuria. Mario Cordero
Virginia Barquero siente un gran orgullo por su mamá, doña Nuria. Mario Cordero

Virginia Barquero se siente bendecida y agradecida de que doña Nuria Sánchez sea su mamá, pues asegura que aunque le han tocado pruebas durísimas ha sabido vencerlas. 

"Mi mamá es todoterreno, como un 4X4. Ella sacó adelante a sus cinco hijos y ha sido un soporte. Pese a la situación económica nos ayudó a mi hermana y a mí para convertirnos en profesionales, cuando estábamos en apuros nos decía que no nos angustiáramos que ella veía cómo hacía para ayudarnos, pero que nosotros íbamos a ser profesionales", contó.

Según la mujer, la muerte de su hermana Rocío Barquero fue un golpe muy duro.

"Uno siempre piensa en ella. Trabajaba en Coopeagri, estaba enamorada de sus tres hijos, pero sobre todo del pequeño, porque supuestamente ya no podía tener más hijos y nació él. Ella se casó con el papá de mi sobrino, pero él se fue a Estados Unidos y como estaba de mojado no podía venirse, pero mi mamá pudo con todos", dijo la abogada. 

Incluso, doña Virginia nos contó que su sobrina mayor, Lisa, también perdió al papá pues murió siete meses antes que su hermana Rocío. 

Esta hija y hermana asegura que vivió un momento horrible mientras estaba en la oficina porque un muchacho llegó adonde labora, en el Ministerio de Trabajo, lo atendió y cuando ya se iba a ir se dio cuenta que era el conductor del accidente de su hermana, por lo que se sintió mal. Él llegó a juicio el día que no era. 

"Yo sentí algo extraño, tuve que irme al baño y cuando regrese me por preguntó si me había pasado algo malo y le dije que yo era la hermana de Rocío, fue un momento muy feo", repasó Barquero. 

Virginia asegura que su mamá es tan carga que no solo los sacó adelante a ellos, a sus nietos y a sus bisnietos, además de trabajar de sol a sol, sino que también se encargó de darles una casita dónde vivir. 

"Antes vivíamos con mi abuelita, pero mi mamá no soportó mucho. Mi abuelita paterna le dijo a mi papá que no quería que nosotros anduviéramos rodando. Entonces mis papás compraron un terrenito con una casa viejísima. Mi mamá le pedía a Dios que no nos cortaran la luz porque los cables eran los que la sostenían y hace como 15 años con mucho esfuerzo se encargó de hacer una casita mejor, es muy valiente", expresó.

Esta hija nos contó que su mamá siempre que va para algún lugar llega tarde porque lleva café en botellitas, pinto y pan para compartir con sus compañeros. Además cuando sus nietos llegan la comida está lista. 

"Mi mamá es un regalo de Dios en nuestras vidas, somos muy afortunados de tenerla", manifestó la orgullosa hija.