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Almagro pedirá a la ONU exhumación de exaliado de Chávez muerto en prisión en Venezuela

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, dijo el jueves que pedirá a la ONU la exhumación y autopsia del general Raúl Baduel, un exaliado del expresidente Hugo Chávez devenido en disidente del chavismo y muerto en prisión en Venezuela.

"Naciones Unidas tiene una misión en el terreno y esta autopsia es absolutamente determinante para atender este caso y para determinar responsabilidades que pueda haber al respecto", dijo Almagro tras reunirse en la sede de la OEA en Washington con el abogado de la familia Baduel, Omar Mora Tosta, y representantes del líder opositor venezolano Juan Guaidó.

El jefe de la OEA precisó que llevará el planteo ante la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, cuya oficina exhortó el miércoles a Caracas a garantizar una "investigación independiente" sobre la muerte de Baduel y pidió la liberación de todos los detenidos arbitrariamente en Venezuela.

Baduel fue ministro de Defensa bajo Chávez, a quien ayudó a reinstalar en el poder después del golpe de abril de 2002 que lo destituyó brevemente. Pero los dos se enfrentaron en 2007, después de que el general se opusiera a una reforma constitucional propuesta por el mandatario.

En 2009, Baduel fue acusado de corrupción y llevado a prisión. Tras salir en libertad en 2015, fue nuevamente encarcelado en 2017 acusado de conspiración contra el actual presidente, Nicolás Maduro.

"La liberación de todos los presos políticos es un imperativo moral, ético, jurídico y de todos los que buscamos la democracia", dijo Almagro, y subrayó que Baduel es el décimo detenido por razones políticas que muere encarcelado desde la llegada al poder de Maduro en 2013.

De su lado, Mora Tosta solicitó la conformación de una comisión internacional independiente para investigar las causas de la muerte de Baduel, quien según dijo murió en los brazos de su hijo, Josnars Adolfo Baduel, preso por su presunta participación en una incursión marítima en mayo de 2019 que buscaba la salida de Maduro.

"Lo que se quiere es que se establezca realmente la verdad: qué ocurrió con el general Baduel. Y que esto se transforme en una lucha definitiva para que los presos políticos recobren su libertad plena", declaró a periodistas.

Mora Tosta rechazó que Baduel, quien según dijo fue inhumado la víspera en el Cementerio del Este de Caracas sin la presencia de sus familiares, haya muerto de covid-19, como afirmó el gobierno de Maduro.

El fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, anunció el martes la muerte de Baduel, de 66 años, diciendo que falleció "de un paro cardiorrespiratorio producto del covid-19", "mientras se le aplicaban los cuidados médicos correspondientes" y tras haber "recibido la primera dosis de la vacuna" anticovid.

Pero los familiares de Baduel niegan que tuviera el virus, y su hija, Andreína Baduel, denunció que "el régimen asesinó a mi amado y valiente papá".

Mora Tosta también dijo que pedirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un órgano de la OEA, medidas de protección para la familia Baduel, en particular para su hijo Josnars, quien según el abogado es objeto de presiones del gobierno de Maduro.

La ONG Foro Penal, dedicada a defender presos políticos, cifra en 260 el número de presos por razones políticas en Venezuela. Mora Tosta estima sin embargo que son cerca de 300.

El gobierno de Estados Unidos deploró la muerte de Baduel y exigió una pesquisa al respecto.

"La reciente muerte del preso político venezolano Raúl Baduel recuerda al mundo las condiciones deplorables y peligrosas que enfrentan los presos políticos venezolanos bajo la custodia del régimen de Maduro", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

"Pedimos un examen independiente para confirmar la verdadera causa de la muerte", señaló en rueda de prensa.

Price se sumó a los llamados a la liberación "inmediata e incondicional" de todos los detenidos por motivos políticos, nombrando a los diez fallecidos en prisión en los últimos años.

Ellos son, además de Baduel, Rodolfo González Martínez, Carlos Andrés García, Rafael Arreaza Soto, Fernando Albán, Nelson Martínez, Rafael Acosta Arévalo, Pedro Pablo Santana Carballo, Salvador Franco y Gabriel Medina Díaz, precisó.

"Maduro, al retener a estos prisioneros, asume la responsabilidad de su bienestar. Sus familiares merecen una revisión creíble y transparente de las circunstancias que rodearon estas muertes, así como la rendición de cuentas por las graves violaciones de los derechos humanos", señaló el vocero de la diplomacia estadounidense.

Además de su hijo Josnars Adolfo, otro de su hijos, Raúl Emilio fue arrestado bajo señalamientos de conspiración. Está ahora en libertad.

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