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Mítines masivos al son de vuvuzelas en cierres de campañas presidenciales en Kenia

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Los dos favoritos a la elección presidencial del próximo martes en Kenia prometieron el sábado en animados mítines en Nairobi un futuro económico más brillante para este país del este de África.

Los sondeos anuncian un apretado resultado entre dos de los cuatro candidatos: Raila Odinga, un exprisionero político de 77 años, que se presenta por quinta vez; y el actual vicepresidente, William Ruto, de 55 años.

Ambos cerraron sus campañas después de haber recorrido durante meses el país, de 580.000 km2, distribuyendo gorras, alimentos o pequeñas cantidades de dinero.

Los comicios designarán al sucesor de Uhuru Kenyatta, en el cargo desde 2013, que por disposición constitucional no puede presentarse a un tercer mandato.

También elegirán a los diputados y a los representantes locales de este país de 55 millones de habitantes, considerado como un motor económico regional pero duramente golpeado por la pandemia, por la peor sequía en cuatro décadas y por la guerra en Ucrania.

Si ninguno de los candidatos logra más del 50% de los votos, habrá una segunda vuelta entre los dos primeros colocados en un plazo de 30 días.

Unas 60.000 personas abarrotaron desde la mañana el estadio Kasarani, bailando al son de las largas vuvuzelas y ataviados de anaranjado y azul, los colores de la coalición Azimio la Umoja (Busca de Unidad) liderada por "Baba" ('papá', en swahili) Odinga.

El veterano líder, que después de años en la oposición cuenta ahora con el apoyo del poder, llegó en medio de la tarde, con un amplio sombrero azul, y arengó a la multitud con promesas de prosperidad y unidad.

Odinga prometió, si resulta elegido, convertir a Kenia en un país "de esperanza y oportunidades" y formar "una gran tribu" nacional con las 46 que pueblan esta excolonia inglesa, independiente desde 1963.

William Ruto cerró su campaña a pocos kilómetros, en el estadio Nyayo igualmente repleto, e hizo hincapié en la lucha contra la corrupción, una lacra en este país clasificado en ese campo en posición 128 (de un total de 180) por la oenegé Transparencia Internacional.

Ruto, de la Alianza Democrática Unida (UDA), prometió "reducir el costo de la vida para que todos puedan tener una comida decente", así como un "plan masivo de empleo para los jóvenes", que representan un 40% de los 22,1 millones de ciudadanos convocados a las urnas.

Pero la inflación, que ha llegado al 8,3% en julio, ha reducido la febrilidad de las épocas de campaña.

Quienquiera que gane los comicios, "tendrá que hacer bajar los precios" de los combustibles y de los alimentos, dijo a la AFP Brian Kiprotich, un estudiante de 22 años.

"Trato de encontrar cualquier trabajo, limpiando casas, lavando ropa con tal que me paguen. Pero no lo consigo siempre. Estamos apenas sobreviviendo", explicó por su parte Grace Kawira, una madre desempleada, de 32 años.

Según el Banco Mundial, tres de cada diez kenianos viven con menos de 1,90 dólares por día.

Esa situación podría llevar, según algunos analistas, a muchos electores a votar el martes más por motivaciones económicas que por las tradicionales fidelidades tribales.

La campaña fue por momentos virulenta en las redes sociales, pero dio lugar a muy contados incidentes.

En los comicios anteriores hubo litigios y desbordes con víctimas.

En 2007-2008, se produjeron enfrentamientos étnico-políticos que dejaron más de 1.100 muertos y centenas de miles de desplazados.

En 2017, la Corte Suprema anuló la elección y ordenó celebrar una nueva.

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