Saprissa y Alajuelense se fueron en blanco este domingo, con un empate a cero que acabó siendo un mal negocio para ambos lados por la situación en la tabla y que solo dejó un beneficiado: el portero Abraham Madriz.
El meta morado fue el responsable de que los erizos no se llevaran los tres puntos, con al menos cinco intervenciones salvadoras en los últimos diez minutos.
Por casi ochenta minutos, fue un partido flojo, de pocas opciones en los marcos, pero en el cierre la Liga apretó clavijas, se fue al frente y allí apareció Abraham para evitar que el Monstruo se fuera sin nada.
Ronaldo Cisneros, Kenyel Michel en dos ocasiones, Celso Borges y Anthony Hernández la intentaron de diversos lados, pero las tapadas del meta fueron una mejor que la otra para sostener su marco.
En la entrevista flash al final del partido, el arquero no podía ocultar el gusto que sentía, pues si alguien sale fortalecido de este encuentro es él, porque su equipo, tras esta jornada, pasó del primero al tercer lugar.
Saprissa tenía mucho más que tres puntos en juego
En Tibás había en juego más que tres puntos y los clichés que significan ganar o perder un clásico, sino que había elementos muy reales en disputa, por lo que el partido era trascendental en ambas aceras.
Para la S, era recuperar el primer lugar de la tabla, mantener su buen paso en casa y bajarle las aguas a las críticas a Hernán Medford y su equipo.
La dificultad subía al no contar con Kendall Waston, Pablo Arboine, Sebastián Acuña, Sebastián Padilla y Orlando Sinclair, lo que lo obligó a hacer toda una ingeniería y meter a nombres como Douglas Sequeira y Kermaine Arboine.
Era lo que había, con lo que tocaba jugar y, pese a eso, el Monstruo salió los primeros 20 minutos a apretar al León, a meterlo en su marco, en un duelo donde el roce y el juego fuerte eran la pauta, tanto que la Liga salió con tres amarillas apenas al inicio.
El León tenía poca salida, jugaba más a aguantar, pero una vez que logró salir del chaparrón inicial, el partido no tenía dominador claro ni remates que generaran tanto peligro.
Alajuelense tampoco pudo aprovechar el clásico
Para los manudos también había mucho en juego: ganar los subía al tercer lugar, dejaban al Monstruo cuarto y la oportunidad de golpear a un rival era clara.
El León era más cauteloso en Tibás y no lograba ocasionarle peligro a Abraham. Lo logró por única vez en el primer tiempo hasta los 45 minutos, en una jugada en la que el meta sí fue exigido con un remate de John Paul Ruiz.
Para el segundo tiempo, Saprissa presionó otra vez al inicio, pero sin la profundidad para generar peligro y poner en verdadero riesgo a Washington Ortega.
Abraham Madriz apareció en el cierre y salvó a Saprissa
El juego parecía que acabaría en esa sensación insípida de casi 80 minutos hasta que los cambios de Alajuelense hicieron efecto. Las entradas de Anthony Hernández, Esteban Cruz y Celso Borges dieron el vértigo necesario.
Al final, el que dijo que no fue Madriz y salvó de un broncón tremendo a Saprissa y a su técnico Hernán Medford, porque si el empate fue malo, ahora imagínese lo que hubiera sido perder.
