Sergio Alvarado.2 noviembre, 2019
El bastón al aire de Losilla representó la alegría desbordada de uno de los aficionados saprissistas más fieles. Foto: Rafael Pacheco
El bastón al aire de Losilla representó la alegría desbordada de uno de los aficionados saprissistas más fieles. Foto: Rafael Pacheco

Minuto 94, Saprissa hace su último intento para anotarle un gol más al Olimpia de Honduras y con este meterse en la final de la Liga Concacaf.

Suhander Zúñiga toma la pecosa, mete un pase de profundidad a David Ramírez y el Chicharo cruza su remate a un lado y anota el 4-1 de manera agónica, pepino que hizo explotar el estadio morado.

La vibración, que solo la Cueva tiene, fue lo que alertó al famoso aficionado morado no vidente, Víctor Manuel Brenes Vargas, más conocido como Losilla, de que su amado Saprissa había conseguido la hombrada.

Instantes después del pepino, fue la voz del narrador Marvin Centeno de Radio Columbia quien le relató cómo había sido esa jugada, que lo puso a llorar de la alegría en las gradas de su segunda casa, mientras sostenía el radio, del que no se separa nunca en sus visitas al estadio.

Una foto de Rafael Pacheco, fotógrafo de Grupo Nación, que estaba en el estadio, retrató la alegría de Losilla, quien levantaba su bastón llenó de júbilo, sin importar que casi se le quebrara, como nos confesó en esta entrevista.

“Yo me emocioné tanto en el momento del gol que no sabía qué hacer, se me vinieron las lágrimas, estaba llorando, aficionados me abrazaban, casi se me quiebra el bastón, fue un momento increíble”.

“Ayer cuando terminó el partido yo iba como asustado, me sentía como si hubiera pegado el mayor de la lotería, la gente se acercaba a sacarse fotos conmigo, todavía me erizo cuando me acuerdo de eso”, relató Losilla.

Junto a su radio y su mantita morada, Losilla no se pierde mejenga alguna en La Cueva. Foto: Albert Marin
Junto a su radio y su mantita morada, Losilla no se pierde mejenga alguna en La Cueva. Foto: Albert Marin

Para él, como para la afición morada en general, no han sido meses fáciles, han visto a su equipo caer goleado en algunas ocasiones este torneo y la derrota por 2-0 en el partido de ida en Honduras, parecía una loza muy pesada.

A pesar de los pesares, Losilla nunca perdió la fe y cuando cayó el gol del empate del Olimpia, al minuto 62 por obra de Jorge Álvarez, siempre se mantuvo con fe de que su equipo iba a remontar la serie.

“En ese momento se me acercaron algunos aficionados y me dijeron: ‘ya está Losilla, ya nos fuimos, qué va, no hay cómo darle la vuelta a esto’, yo les dije que tuvieran fe, que Saprissa podía sacar esto adelante, que no se rindieran.

“Cuando esa gente nos metió el gol, sí me dio un toque de miedillo, pero fue cuando recordé que Saprissa ha salido de situaciones así, por eso les decía que Saprissa va a sacar esto, porque es algo que ya hemos hecho”, explicó.

Antes de irse al estadio, Brenes le dijo a su hijo Luis que no perdiera la fe, porque él sí estaba un toque más ahuevado.

61 años tiene don Víctor
Alegría máxima
La Cueva, el lugar donde pasan cosas increíbles...

En La Cueva se disfrutan momentos únicos, mágicos e increíbles que todos podemos vivir. No importa cómo, no importa cuándo, lo único que importa es dónde. Te presentamos una historia que ejemplifica lo que es la casa de todos los MORADOS: #QuéLindoSerMorado ¡VIVA SAPRISSA! Nos vemos este domingo en el #ClásicoCR...

Posted by Deportivo Saprissa on Wednesday, April 13, 2016
Inolvidable

La manera cómo se dieron las cosas este jueves, hace que este 31 de octubre del 2019 se queden en la memoria de Losilla como una de las noches en las que más ha vibrado por su equipo.

"Tal vez no se jugó muy lindo, pero le metieron mucho coraje, mucho corazón, eso fue lo que me gustó a mí más. Hace años a mí no me pasaba esto con Saprissa, yo parecía un güila llorando.

“Uno que ama estos colores, lo ha hecho un ganador y yo nunca me doy por menos, por eso nunca perdí la fe. A mí los manudos me vacilan y me dicen que ya estamos casi fuera del campeonato y yo les digo, cuidado y con esto no nos levantamos y vamos a ser campeones de los dos torneo”, tiró sacando caja.

Una victoria de estas envalentonó a este fiebrazo y hasta le mandó un mensaje a los manudos para que no celebren antes de tiempo, porque Saprissa es un equipo peligrosísimo cuando lo dan por menos.

“Yo al campeonato le tengo mucha fe y sé que mi equipo puede ganar en Alajuela, porque ya lo hemos hecho, una vez hasta la ganamos con nueve hombres (en 1998), estamos para cualquier cosa”, indicó.

La ilusión de Losilla representa la misma de muchos saprissistas, quienes este jueves no se cambiaban por nadie y recordaron la inmortal frase del expresidente morado Jorge Guillen: “No se repartan nada mientras Saprissa esté vivo”.