Manuel Avendaño Arce.16 marzo
Fernando Ocampo y Enrique Morúa son dos de los artificies de las finanzas sanas de Alajuelense. Fotografia: John Durán
Fernando Ocampo y Enrique Morúa son dos de los artificies de las finanzas sanas de Alajuelense. Fotografia: John Durán

La Teja publicó este lunes una nota sobre las deudas y la situación financiera que Alajuelense enfrentaba hace un año, el cual era un reto mayúsculo en medio de la pandemia, una bronca que no muchos se hubieran comido.

No obstante, el presidente erizo, Fernando Ocampo, puntualizó durante una conferencia de prensa que pagaron, en el último año, cerca de $3,5 millones (2.156 millones de colones) en deudas, pero ¿cómo logró salir la Liga de esa deuda?

Para elaborar este artículo, el cual se publicó en dos partes en este diario, entrevisté a Enrique Morúa, tesorero del club el lunes 8 de marzo, también revisé los últimos estados financieros auditados disponibles del club (junio 2019-junio 2020) y el informe de tesorería para el mismo periodo.

“Se trata de manejar a la Liga como una empresa y no como un equipo de fútbol”, explicó el tesorero de la junta directiva rojinegra.

–¿Cómo lo lograron?

Hubo detalles en los que la tecnología jugó un papel especial. En febrero del 2020 la Liga terminó de implementar un nuevo software llamado Zoho que le permite administrar sus finanzas, inventarios, gastos, clientes, proveedores y otras áreas comerciales de forma centralizada y en tiempo real.

Atrás quedaron las hojitas de Excel y los libros contables clásicos, con este nuevo programa de CRM (Customer Relationship Management), la institución cuenta con estados financieros e indicadores de desempeño (KPI’s) en tiempo real.

Zoho permitió, por ejemplo, integrar los sistemas a la tienda en línea y a la plataforma de venta de tiquetes, lo que facilitó la automatización de procesos comerciales y contables.

Socios en línea: en el primer semestre del 2020 lanzaron el sitio oficial de socios.lda.cr que permite a las personas hacer el trámite de renovación o afiliación 100% en línea.

Reducción de gasto: la entidad asumió, entre junio de 2019 y junio de 2020, los gastos de operación y mantenimiento del CAR, para lo cual se hicieron readecuaciones en otros gastos de la institución.

Morúa explicó que se pusieron en marcha reestructuraciones internas de personal, contratos por diferentes tipos de servicios y suspensión de acuerdos con proveedores externos.

El primer ajuste se hizo entre enero y junio del 2019 y logró reducir el gasto un 22%, mientras que el segundo se implementó entre junio y diciembre del 2020, con un recorte del 17% en el gasto.

Estrategia 60-35: según Morúa desde hace poco más de dos años vienen trabajando con una nueva filosofía financiera basado en estilos y análisis de datos de equipos europeos.

Lo que buscan es que el costo total fijo de la planilla (jugadores, administrativos y empleados) no sobrepase el 60% de los ingresos fijos del club, mientras que los gastos operativos (viajes del equipo, partidos, entre otros) no deben superar nunca el 35% de los ingresos fijos.

“Lo que buscamos es que los gastos fijos se cubran con ingresos fijos que son las alianzas comerciales y los derechos de transmisión; lo que entra por venta de jugadores nunca lo contamos porque es un ingreso variable que por años ni se movió”, detalló el tesorero.

Alajuelense logró en 2019 que todos los gastos fijos del club sean cubiertos con ingresos fijos (patrocinios y derechos de transmisión), por lo que cualquier otra entrada de dinero adicional por venta de jugadores o taquillas se cuenta como una extra en el flujo de caja.

–¿Cuáles son los nuevos ingresos?

La venta de jugadores como Ariel Lassiter es parte de los nuevos ingresos que tuvo Alajuelense. Fotografía: Houston Dynamo.
La venta de jugadores como Ariel Lassiter es parte de los nuevos ingresos que tuvo Alajuelense. Fotografía: Houston Dynamo.

Venta de jugadores: de acuerdo con Morúa, la Liga percibió entre octubre del 2020 y febrero del 2021 cerca de $750.000 (¢464 millones al tipo de cambio del jueves 11 de marzo), por la venta de Ariel Lassiter al Houston Dynamo de la MLS y el préstamo de Jonathan Moya al FC Anyang de Corea del Sur,

Además cuentan las ventas de Adonis Pineda y Elian Morales a Sporting FC, y la entrada de dinero por derechos de formación de otros dos futbolistas.

Sobre esta área, que permaneció dormida durante años, Morúa es optimista, espera buenas ventas de jugadores, principalmente jóvenes, sin desestabilizar la planilla del primer equipo.

Derechos de transmisión: el Informe de Tesorería junio 2019-junio 2020 detalla que luego de la negociación con FUTV la institución aumentó 2,7 veces los ingresos recibidos por concepto de derechos de transmisión televisivos, lo que lo convierte en el principal ingreso de la Liga.

El mismo informe señala que para el presupuesto del periodo julio-diciembre del 2020 esperaban ingresos por ¢725 millones por concepto de transmisiones deportivas.

Alajuelense presupuestó recibir en el segundo semestre del 2020 un total de ¢1.749 millones en ingresos, esto quiere decir que los recursos provenientes de las transmisiones deportivas representan el 41,4% del dinero.

Patrocinios: entre junio del 2019 y junio del 2020 Alajuelense cerró los patrocinios para el uniforme con BAC Credomatic, Fraiche y Soldanza contratos que superaron el monto de la salida de Bridgestone.

Se mantuvieron los contratos con los dos principales patrocinadores que son Kölbi y Cementos Fortaleza, en este segundo caso se incrementó en un 25%.

Mientras que en el equipo femenino se cerraron los patrocinios con Costa Rica Azul, Grupo Monge y Toyota, que representan un crecimiento del 16% en los ingresos.

Venta de mercadería: los ingresos por venta de productos fueron un 36% mayores con respecto a los del 2019, lo que representa un 20% por encima de lo presupuestado para 2020. Acá la pegaron.

Morúa recordó que solo en diciembre del año pasado la venta de productos en Liga Store creció un 50% en comparación con otros años.

La ventaja que tiene la Liga como asociación deportiva es que todos los ingresos que entren al club se destinan para reinvertir en fichajes, planilla, proyectos, capacitación, infraestructura y otras áreas.

Si fuera una sociedad anónima sus socios inversionistas tendrían que repartirse entre ellos una parte importante de las ganancias, como ocurre en otros equipos.

Sin la obligación de pagar deudas bancarias, Alajuelense tiene poco más de $90.000 mensuales (¢55,7 millones), que se traducen en ¢668,4 millones al año, para fortalecer al club en todos los campos.