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Alajuelense quedó herido pero salió vivo en derrota 3-2 ante el Santos

Manudos respiran al conseguir gol agónico en el último minuto

Santos le dio clases a la Liga de Albert Rudé de cómo definir, ser efectivo y cómo se juegan unas semifinales en el fútbol costarricense, sin embargo, se fue con un 3-2 en el que parece se quedó corto.

Los dos goles de visita de los manudos son oro puro, porque aunque perdieron, el agónico tanto de Johan Venegas a los 93 minutos es oxígeno para el duelo de vuelta. Los manudos con un 1-0 o un 2-1 en la Catedral están en la final.

En el fútbol tico cuentan otras cosas, como las ganas y el hambre, más allá de las metodologías, estilo de juego u otras cosas de las que tanto se hablan.

Quienes pensaban que la Liga iba a comer jamón en Guápiles estaban bien engañados, o no se han sentado a ver las mejengas del Santos, un equipo en capacidad de poner en peligro a cualquiera, no por nada es el más goleador del campeonato.

Ya los manudos estaban advertidos que la dupla de Javon East y Luis Paradela es dinamita pura y apenas en el primer chance que tuvieron le pegaron el primer manazo al León. Esa pareja hizo lo que quiso con la zaga manuda todo el partido. Se dieron gusto.

Apenas iban 57 segundos de partido cuando el cubano abrió el marcador. ¡Cómo sufrió la Liga frenando a este hombre!, pero en paleta, y de Fernán Faerron ni hablar, que en el primer tiempo lo anduvo por la calle de la amargura.

Javon se la puso al cubano de zurda con un globito y este lo hizo todo bien, la bajó y engachó de derecha a Faerron y mató de izquierda, una definición de crac en la que dejó sin cintura a uno de chamacos consentidos de los rojinegros.

En dos toques de balón el isleño hizo ver terrible a la que se suponía era una defensa casi infranqueable.

Despertó. Los primeros diez minutos le costaron horrores a los manudos, hasta que Alonso Martínez se pellizcó y con un remate desde fuera del área probó la resistencia de Kevin Ruiz, quien la desvió sobre el horizontal.

La Liga se encontró el empate rapidito con un gol más por viveza de Gabriel Torres que por elaboración de equipo. El canalero se metió al área por la derecha, majó la bola como jugando futsala y se quitó la marca de Christopher Meneses, quien acató a ir a cubrir el área chica.

Gabigol metió un centro, con la suerte que la pecosa le pegó a Meneses y se metió en propia puerta al minuto 11. Ojo, que el gol visitante al menos es importante para los manudos de cara a la vuelta.

La igualada no desconcertó al Santos, que seguía llevando la iniciativa y marcando la cancha a una Liga que lucía perdida y sin poder armar ni un lego de dos piezas.

El baile que le metieron a los manudos en el segundo gol, ayúdenme a decir. Les movieron la bola y los dejaron más mareados que carajillo en la tagada.

Paradela se llevó la pecosa luego de un tiro libre manudo que no terminó en nada. Nadie puro frenar al cubano, que se la llevó desde la media cancha, se la puso a Javon, quien la aguantó bien y con una pared con Jossimar Méndez, botó la defensa.

El jamaiquino encontró un huequito, se la filtró a Michael Barquero, quien se metió entre Giancarlo González y Alex López y de zurda la puso en el primer palo de Leonel Moreira a los 21 minutos.

La famosa solidez defensiva de la que tanto se alardeó previo a las semifinales se disipó con un soplo, la zaga parecía un flan y para peores arriba no se generaba casi nada, ni aparecía nadie.

Para el arranque del segundo tiempo, a la Liga otra vez la agarraron mal parada rapidito y al 51 ahora fue Pipo González la víctima de Paradela.

Javon le filtró otro pase a las espaldas de los defensores, el cubano se fue por la izquierda y cuando el Pipo le salió, le quebró la cintura y lo dejó tirado en el suelo. El isleño ahora enganchó de zurda y definió de derecha. 3-1.

En el último tramo de la mejenga la Liga se fue encima del Santos, a pulsearla, sabía que como mínimo tenía que llevarse algo más. La entrada de Celso Borges, Bryan Ruiz y Marcel Hernández algo ayudó, pero el gol de cabeza de Venegas devolvió la ilusión.

La Liga deberá sacar todo su oficio, peso y orgullo de equipo grande para sacar esto adelante en la vuelta. El León salió herido de Guápiles, pero vivo.

Sergio Alvarado

Sergio Alvarado

Periodista de La Teja, especializado en deportes. Graduado de la Universidad Internacional de las Américas.

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