Karol Espinoza, Eduardo Vega.9 agosto

Tranquila y feliz por encontrarse con su esposo e hija, la atleta Andrea Vargas llegó este viernes por la tarde al país, después de haber obtenido la medalla de oro en los 100 metros con vallas de los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

La campeona tuvo un caluroso recibimiento. Jeffrey Zamora
La campeona tuvo un caluroso recibimiento. Jeffrey Zamora

De una vez, la joven demostró el carácter que le ha permitido llegar tan lejos al decir que puede seguir mejorando sus tiempos.

“Estoy muy feliz de haber logrado la mejor marca de la temporada y récord nacional con los 12.75 segundos, sé que puedo seguir trabajando y mejorando esos tiempos, pero bueno, tiene su proceso”, indicó la abogada, quien de una vez señaló que no hay tiempo para descansar y por eso solo se tomará cuatro días de vacaciones.

Vargas ya está clasificada para las Olimpiadas de Tokio 2020 por lo que espera mucho trabajo estos meses.

23 años tiene la atleta Andrea Vargas

Su mamá y entrenadora, doña Dixiana Mena, no pudo viajar con Andrea este viernes pues si el atleta Héctor Allen llegaba a la final de los 200 metros planos debía estar en Lima como única entrenadora tica de atletismo.

Sin embargo, el atleta no superó las semifinales, hizo un tiempo de 21 segundos y 79 centésimas, ocupando el último lugar de su heat. Es la primera vez que Allen participa en Panamericanos.

“Hoy sí estaba trabajando desde la casa y pedí permiso para salir temprano y poder venir al aeropuerto”, David Jiménez, esposo de Andrea Vargas.

Andrea se mudará pronto a Estados Unidos con su esposo (quien consiguió un trabajo allá) y la hija de ambos, por lo que continuará sus entrenamientos en dicho país.

Esposo es pieza clave

David Jiménez, marido de la atleta, estuvo este viernes en el aeropuerto y habló del logro conseguido por su amada.

“Gracias a Dios las cosas se están dando, es un proceso muy constante, muy bien planificado. De parte de la familia todos ponemos un granito de arena y vamos saliendo”, explicó el orgulloso esposo.

El joven, quien labora en la empresa de tecnología Intel, contó que en su trabajo lo apoyan mucho ya que cuando Andrea compite o entrena le permiten trabajar desde la casa para que esté con Avril y pueda llevarla y traela de la escuela.

Es decir, en esta familia se trabaja como equipo y los resultados se notan.

A Vargas le tenían planeado un recibimiento en su natal Puriscal para este viernes por la noche.

David y Avril son los grandes soportes para la atleta. Jeffrey Zamora
David y Avril son los grandes soportes para la atleta. Jeffrey Zamora

“Les agradecemos mucho el apoyo y aprovechamos para decirle a la gente que, además de Andrea, también hay muchos atletas que han hecho una presentación muy buena en estos juegos y todos se merecen un apoyo constante. Aquí hay mucho talento, hay que aprovecharlo y apoyarlo, inclusive a los que por una u otra razón no pudieron ir”, insistió David con mucha razón.

Jiménez explicó que en su trabajo le permitieron tomar un puesto en territorio norteamericano, lo que será beneficioso para él profesionalmente, para Andrea en el área del deporte y para la pequeña Avril, de 4 años, quien podrá aprender otro idioma.

De hecho, ya han sondeado dónde podría entrenar Vargas. Actualmente están terminando el papeleo y la idea es viajar en octubre o noviembre.

“Vamos a ver cómo nos va”, añadió el puriscaleño.

Sobre su historia personal con esta campeona, contó que se conocieron en la inauguración del Estadio Nacional. Además, algunos de sus sobrinos entrenaban con su suegra, doña Dixiana.

Jiménez dijo que “más o menos” fue amor a primera vista con Andrea y aunque no están acostumbrados a salir en la prensa, se han ido preparando poco a poco porque saben que después de un oro como el ganado por la rubia en Perú, es fijo que darán muchas entrevistas.

Añadió que su pareja es sencilla, pasa metida en lo de ella y por eso considera que la gente la aprecia.

Jiménez es egresado del Liceo de Puriscal, estudió Ingeniería Telemática en la Universidad de Costa Rica y la Universidad Latina.

Desde hace 11 años labora en Intel en el área de ciberseguridad.

“Los Juegos Olímpicos es lo máximo a lo que un atleta puede aspirar, sé que Andrea se va a preparar al cien por ciento. Esto (el oro panamericano) no nos garantiza que todo está listo y que vamos a ir a los Olímpicos a celebrar, no, ya ahí vienen los atletas de Europa y es más el trabajo”, añadió el orgulloso esposo, quien sabe que deben trabajar mucho y él será parte importante en el proceso.