Franklin Arroyo.5 marzo

El delantero del Cartaginés Andy Reyes se puso una flor en el ojal al cumplir un sueño que tenía desde pequeño, regalarle una casa a sus padres, don Julio Reyes y Rosalina Vado.

Andy también se vio beneficiado, pues dejó de alquilar en Cartago para vivir con sus padres en San Miguel de Naranjo y de paso se ahorra al menos unos 180 mil colones al mes.

Andy Reyes subió esta foto a Facebook, con sus padres Julio y Rosalina y su hermana de once años Natalia. Foto: Cortesía.
Andy Reyes subió esta foto a Facebook, con sus padres Julio y Rosalina y su hermana de once años Natalia. Foto: Cortesía.

La Teja habló con don Julio, padre de Andy, quien cataloga a su hijo como un buen muchacho quien siempre dijo, por iniciativa propia, que les regalaría una casa.

“Fue una iniciativa de él, desde que se fue para el extranjero decía que nos quería regalar una casa. A la mamá, por supuesto, pero era para todos. Él no se había comprado carro, hasta hace dos meses se compró el primero y se ha privado de muchas cosas para hacer la casa”, dijo don Julio.

Andy construyó la casa a puro ahorro, la tiene libre de deudas y se trasladó a vivir a San Miguel de Naranjo, con sus padres, para sacarle provecho.

“Desde pequeño lo soñé, regalarle una casa a mis papás y se logró. Estamos bien. Nunca habíamos tenido el chance de tener casa propia y cuando iba a cumplir 18 años recibí un dinero y pude comprar el lote. Ya el año pasado pudimos empezar a construir y ahora se hizo realidad”, contó el futbolista con orgullo.

Andy vive en la casa con sus papás y su hermana menor, Natalia. El hermano mayor, Rolbin, vive en Desamparados y es constructor y adivinen... ayudó con su esfuerzo a levantar la casita. O sea, fue un trabajo donde se involucraron todos.

“Recuerdo cuando estaba en el Complejo Wílmer López que me decía que cuando fuera importante y conocido sería un beneficio para todos. Siempre ha tenido esa visión. Él no malgasta dinero, tiene sus cosas, pero tiene esa visión”, mencionó el papá del delantero brumoso.

“Desde pequeño soñé regalarles a mis papás una casa y ya se logró y por dicha estamos bien”, Andy Reyes, futbolista.

Andy ahora se ahorrará el alquiler de 180 mil colones, pero deberá viajar todos los días de Naranjo a Cartago.

“También ahorraré gasolina porque viajamos con carro diferentes, una vez en el de Kenner Gutiérrez y una vez en el de Allen Guevara”, dijo.

Bendición

Antes de tener la casita propia, la familia vivía en una de las viviendas que les dan en la finca cafetalera donde trabajan los papás. Allí pagaban agua y luz.

“Nunca tuvimos que pagar alquiler ni nada de eso, pero era una casita de madera y uno siempre desea vivir en lo propio”, explicó don Julio.

Andy tiene tres años pulseando la casa y su papá dice que es un muchacho normal, que a veces sale con sus amigos a comer algo y que muchas veces los invita a jugar play en la casa.

Andy Reyes es de los jugadores más regulares del Cartaginés, con 570 minutos. Foto: Rafael Pacheco
Andy Reyes es de los jugadores más regulares del Cartaginés, con 570 minutos. Foto: Rafael Pacheco

“Andy no es aburrido ni nada de eso, es muy buen muchacho y uno ya estaba orgulloso antes de lo de la casa. Siempre hemos estado orgullosos de él, pero esto como que sobresale más. Siempre dijo ‘vamos a tener nuestra casita’ y no hay palabras, imagínese que tiene 21 años”, mencionó el orgulloso tata.

Andy dice que algo muy importante para él es el legado a su hermana Natalia, pues tomará la acción como un ejemplo a seguir.

“Ella sabe que las cosas cuestan y hay que trabajar para conseguirlas y también sabe que nada es imposible”, dijo Andy.