Andrés Mora.25 febrero

Si los equipos están cansados de los malos arbitrajes, los árbitros también están cansados de tantos hechos de violencia en su contra, verbal y físicamente.

Pablo Quesada, preparador de porteros del equipo Futbol Consultants dejó sentado al árbitro asistente el domingo pasado. Foto: Captura
Pablo Quesada, preparador de porteros del equipo Futbol Consultants dejó sentado al árbitro asistente el domingo pasado. Foto: Captura

El Panel de Árbitros de la Comisión de Arbitraje envió un comunica de prensa levantando la voz al respecto y contó algunos casos que no habían salido a la luz pública que lo tienen preocupado.

En las afueras del Estadio “Fello” Meza, el vehículo de un silbatero fue vandalizado posterior a un encuentro del Cartaginés; afuera del estadio Juan Gobán en Limón, después de un encuentro de Limón FC, un grupo de aficionados siguieron al equipo arbitral hasta el parqueo donde estaba el vehículo con la intención de agredirlos.

Además, en el estadio de Naranjo el presidente del club A.D. Rosario, de la Liga de Ascenso, trató de agredir al equipo arbitral e inclusive arremetió con golpes y patadas la puerta del camerino, llegando a tomar un tubo metálico para golpear la puerta del camerino e intimidar a los árbitros.

Por si fuera poco, en el estadio Ernesto Rohrmoser, en Pavas, el preparador de porteros del equipo Futbol Consultants, de la Liga de Ascenso, agredió de forma violenta a un silbatero, provocando la suspensión definitiva del encuentro.

“Levantamos la voz de forma vehemente a la Fedefutbol, Unafut, Liasce (Liga de Ascenso) y otros órganos competentes para que se tomen las medidas pertinentes tanto a nivel reglamentario como sobre las condiciones a las que los miembros de este panel y los demás árbitros que dirigen en los torneos organizados, están sometidos jornada tras jornada”, solicitaron los árbitros.

Últimamente a los jugadores los están castigando mucho por andar de malcriados. Foto: Rafael Pacheco
Últimamente a los jugadores los están castigando mucho por andar de malcriados. Foto: Rafael Pacheco