Franklin Arroyo.17 enero

Si no se sufre, no es Cartago.

Cartaginés venció 2-1 a Guadalupe en la papahora después de empezar perdiendo en su casa, el estadio Fello Meza.

Cristopher Núñez ya dejó atrás a Lautaro Ayala y sacó su disparo para anotar el gol del triunfo. Foto: Rafael Pacheco
Cristopher Núñez ya dejó atrás a Lautaro Ayala y sacó su disparo para anotar el gol del triunfo. Foto: Rafael Pacheco

Los brumosos se impusieron a un equipo complicado, ordenado, que se sabe bien el libreto y que es capaz de pintarle la cara al más temido.

Cartaginés empezó foforón el compromiso, muy dinámico y aguerrido. Con Cristopher Núñez conectado, Róger Rojas de titular y con un Byron Bonilla muy inquieto.

Fue Núñez el primero en avisar, con un frentazo espectacular a los siete minutos, de avioneta, que el joven portero Jorge Jara envió al córner.

Los brumosos siguieron dinámicos y a los nueve minutos le tocó a RoRo probar las manos de Jara, luego de amagar en el área a un defensor y sacar un remate incómodo, que el buen portero volvió a rechazar.

El Roro lució un poquito desencanchado, aún así tuvo peso en la ofensiva y empató el partido de penal. Foto: Rafael Pacheco
El Roro lució un poquito desencanchado, aún así tuvo peso en la ofensiva y empató el partido de penal. Foto: Rafael Pacheco

Pero a este equipo de Guadalupe no se le pueden dar ventajas, mucho menos descuidarse pues prácticamente en la primera llegada de la vista vacunó.

En un tiro de esquina por lo general se marca a presión a los más altos, por lo que José Luis Cordero pasó desapercibido, se metió hasta la cocina y le metió un jupazo a la bola para mandarla a guardar a los 18 minutos.

Con la ventaja, los guadalupanos se sintieron mejor en la cancha, pero Cartaginés volvió a retomar el dominio y encimó con todo para intentar empatar.

“Era un premio que lo merecíamos, fue un partido de ataque contra defensa, con un bloque defensivo de ellos muy complicado”, Hernán Medford, técnico de Cartaginés.

A la media hora de juego, Andy Reyes avanzó por el centro, abrió con Byron Bonilla y el nicaragüense sacó un remate que por poco se mete en el ángulo derecho del marco, pero Jara sacó un manotazo espectacular para decirle que no.

A los 33 minutos, Bonilla volvió a hacer loco por la izquierda y centró al corazón del área donde Reyes le dio de forma incómoda y la pecosa se fue alta.

El nicaragüense estaba encendido y trajo por el callejón de la amargura a Sergio Núñez, a quien se volvió a llevar al minuto 34 para sacar un centro que apenas despejó con la cabeza un defensor, cuando se aprestaba Reyes para anotar.

La inicial terminó con un remate de cabeza de RoRo que se llevó Jara, de muy buena actuación.

Pulseado

En el complemento, Cartaginés llevó el peso del partido, pero no pudo tener la misma intensidad. Tuvo mayor control del partido, pero no generó la misma cantidad de ocasiones que en la inicial.

Aun así encontró el empate rápido, apenas a los cuatro minutos de haber regresado del camerino.

En una jugada en el área, la bola tocó la mano de Sergio Núñez, y aunque se notó que fue sin ninguna intención, el árbitro Henry Bejarano decretó penal.

El RoRo agarró la pecosa, como diciendo, para eso me trajeron, y ejecutó de buena manera, engañando a Jara para poner el 1-1 al 50.

El portero guadalupano Jorge Jara tuvo una buena actuación y evitó algunos pepinos brumosos. Foto: Rafael Pacheco
El portero guadalupano Jorge Jara tuvo una buena actuación y evitó algunos pepinos brumosos. Foto: Rafael Pacheco
“Hoy se me da la oportunidad, siempre hay que estar preparados, a cualquier futoblista le puede pasar”, Jorge Jara, portero Guadalupe.

Medford cambió a sus delanteros, no porque lo hicieran mal, sino para refrescar el ataque y aprovechar el desgaste que habían provocado RoRo y Reyes. Además, porque un hombre como Rojas necesita descanso porque apenas está agarrando ritmo.

Ingresaron Allen Guevera, David Ramírez y Jeikel Venegas, pero ninguno de los tres tuvo opciones claras.

Parecía que Guadalupe se llevaría el empate, incluso en una jugada hasta coqueteó con la victoria, pero la última palabra la tendrían los brumosos al minuto 93.

Guada la perdió en la media brumosa y el equipo quedó mal parado, Mauricio Montero se la pasó a Cristopher Núñez, quien tenía la marca de Lautaro Ayala, pero el defensor se hizo un arrollado y se resbaló, quedó dando vueltas en el suelo tratando de evitar el avance, pero no pudo.

Núñez hizo un quiebre y con el marco de frente le metió un señor cañonazo a quemarropa a Jara que en esta oportunidad no pudo vestirse de héroe.

Gol de infarto y tres puntos para un Cartaginés que en dos fechas, lleva paso perfecto, algo que otros equipos se desearían.