El gigante de Centroamérica, Kendall Waston, enfrentaría este domingo a uno de los defensores que mejor le podría controlar su imponente juego aéreo: el panameño Román Torres, del Cartaginés
Waston mide 1,96 metros y el miércoles, en el partido de la “S” contra el Sporting, dejó ver sus condiciones para pelear en las alturas pese a que mandaron a marcarlo a un hombre alto y corpulento como Christian Lagos. Pero “Lagol” nunca pudo con él.
El domingo Waston estaría de tú a tú con el brumoso, que mide ocho centímetros menos que él y tiene también un físico imponente: pesa 88 kilos, dos más que el saprissista, y por algo le dicen Mazinger.
Si se toma en cuenta que en el pasado hombres como Porfirio López y Armando Alonso (ambos con Alajuelense) --más pequeños que el canalero-- marcaron a Kendall y le ganaron algunos duelos, no es difícil suponer que Torres podría ponerle el freno de mano.
Por ejemplo, López mide 1,83 metros (13 centímetros menos que Waston) y Alonso 1,80 metros (16 centímetros menos) pero a la hora de la verdad supieron controlarlo más de una vez.
¿Podrá Román hacerle la pega a la torre morada?
“Creo que sí puede mitigar el juego aéreo. Román es aguerrido, con experiencia, molesta, incluso golpea. A veces Kendall peca de ser muy limpio y Román es un tipo más canchero, con más maña y Cartaginés puede por allí neutralizarlo (al morado)”, opina el técnico nacional Alvaro Solano.
El panameño tiene todo listo para debutar este domingo a las 4 p.m. en la Cueva.
Son pocos
¿Habrá en otros equipos jugadores costarricenses que le puedan hacer la pega a Waston?
Luis Fernando Fallas, quien hasta hace dos fechas fue entrenador de Limón, dice que son pocos y haciendo referencia a su exequipo nombró a Roy Smith.
“Es rápido, hábil, puede incomodarlo. Roy tiene potencia y es alto, no como Waston, pero es alto (1,88 metros). Tal vez no le gane, pero lo puede incomodar un poco por un tema de potencia”, dijo.
¿Qué hacer?
La pregunta entonces es ¿cómo defender un tiro de esquina o un tiro libre cuando se tiene cerca a Waston?
No hay una fórmula mágica, pero los técnicos sí tienen algunos toques a los cuales acudir siempre y cuando cuenten con los jugadores indicados.
Por ejemplo, ¿qué hacía el Caya para frenar a Waston con 16 centímetros menos? Alvaro Solano nos da la respuesta.
“Armando usaba un elemento muy importante a su favor: la amistad. Era muy amigo y lo desconcentraba, lo molestaba en los tiros de esquina, le decía ‘no me la va a ganar’ y lo sacaba de control”, explica Solano.
La distracción es una herramienta poderosa, pero no todos los jugadores ticos tienen con Waston el nivel de confianza de Alonso. También se puede usar la desconcentración mañosa, la de decirle cosas para que pierda el foco.
¿Y qué hacía Porfirio?
“Era un defensa astuto, con buen salto, que anticipaba la jugada y con recursos a la mano que tal vez rayan en la ilegalidad, como desestabilizarlo, un golpecito. Además incomodarlo en el salto, tocarle la cintura, que es el centro de gravedad, es decir, ‘que no gane el salto de forma limpia’”, añadió Solano.
Luis Fernando dice que es poco lo que se puede hacer con un jugador tan alto como Waston más allá de tratar de incomodarlo. “Tiene que ser un jugador corpulento, fuerte, que salte bien y que le dificulte el salto, que no vaya tranquilo”, contó.
Solano añadió que los técnicos deben empezar a ver detalles del jugador para saber qué instrucciones darle a quien vaya a marcarlo.
“Uno puede observar los movimientos que hace, uno va a notar cuál es el lado fuerte, si necesita tomar impulso para brincar o si su salto vertical es alto, potente. Ese estudio ayuda para controlarlo”, añadió.
Ambos coinciden en la necesidad de cuidarse de faltas cercanas al área y en los tiros de esquina.
A esperar quel el choque de torres promete.



