Sergio Alvarado.16 mayo
Allan Madrigal está feliz de la vida con su nave, la que no cambiaría por ningún motivo. Foto: John Durán
Allan Madrigal está feliz de la vida con su nave, la que no cambiaría por ningún motivo. Foto: John Durán

Como Costa Rica es un país sin ejército ni tradición militar encontrarse un chuzo militar en la calle siempre llama la atención como sucede cada vez que Allan Madrigal decide sacar su nave a pasear.

Madrigal, quien es vecino de San Rafael de Heredia, tiene un Jeep Willys modelo 1947 tal como los que aparecieron después de la Segunda Guerra Mundial y al que le ha metido cariño y buena platica para que parezca como nuevo.

Con un motor 2200, el chuzo no se arruga en lo que es potencia. Foto: John Durán
Con un motor 2200, el chuzo no se arruga en lo que es potencia. Foto: John Durán

A pesar de los años, la nave mantiene todas sus piezas originales y su dueño se ha esmerado para que conserve su esencia y su espíritu característico, gracias a detalles que llaman muchísimo la atención.

Para eso recurre a un casco militar, cantimplora, varios bultos, una pichinga grande para cargar gasolina o agua, un pico, una pala, un termo, radio de comunicación y hasta espacio para montar armas son algunos de los accesorios que atraen a los curiosos como abejas a la miel.

A esta nave por todo le andan cosas guindando. Foto: John Durán
A esta nave por todo le andan cosas guindando. Foto: John Durán

Cuando este profesional de aduanas anda en la calle con su chuzo es casi imposible que no se le queden viendo, ya que parece que está listo para salir a dar batalla.

“Este carro lo tengo hace unos tres años y era de un amigo llamado Reinaldo, a quien por mucho tiempo quise comprárselo, pero no lo vendía. Él estaba restaurando un modelo 42 y cuando terminó de hacerlo me llamó, porque teníamos un acuerdo de que cuando terminara ese, me vendería el 47”, explicó.

La nave cuenta con una cantidad de accesorios que le dan un toque muy particular. Foto: John Durán
La nave cuenta con una cantidad de accesorios que le dan un toque muy particular. Foto: John Durán

La oferta puso a correr a Madrigal, así que tuvo que poner en venta otro carro antiguo que tenía para dejarse este, pues soñaba tenerlo desde hace mucho tiempo.

“Yo he hecho varios proyectos de carros, pero este es el único que he comprado terminado. Sí le puse algunas cosas porque para mí la seguridad es primordial, así que el carro tiene frenos de disco y están totalmente tapadas detrás del aro, por lo que no se notan.

“Se le instaló una caja de dirección hidráulica, por lo que es superconfortable manejarlo, en vez de platina tiene distribuidor electrónico para que no tenga problemas de arranque ni de jalón o velocidad, ya que estos modelos son un poco lentos, van a unos 65 kilómetros por hora”, explicó.

Por dentro el carro también es bastante cómodo y con capacidad para cuatro pasajeros. Foto: John Durán
Por dentro el carro también es bastante cómodo y con capacidad para cuatro pasajeros. Foto: John Durán

Lo mejor de todo es que Madrigal no se compró el chuzo para tenerlo metido en una casa, así que le saca el jugo todo lo que pueda, por lo que lo usa hasta para ir a recoger a su hija al colegio.

"Voy al supermercado, a hacer mandados, a pasear y lo he llevado a un montón de lugares del país. Tengo otros dos carros, pero el chineado realmente es este.

“A mi hija le daba vergüenza que la fuera a recoger en ese carro porque dice que llama demasiado la atención y ella no quería ser el centro de atención, pero a los compañeros sí les gusta mucho y ella me ha dicho que hasta le llegan a hacer preguntas”, dijo.

El radio de comunicación es un detalle decorativo, pero le da un toque especial al chuzo. Foto: John Durán
El radio de comunicación es un detalle decorativo, pero le da un toque especial al chuzo. Foto: John Durán

En zonas alejadas del país como playas, este fiebrazo de las naves militares afirma que extranjeros le han ofrecido comprárselo, pero eso está fuera de discusión porque planea dejarlo en su familia.

“El carro es totalmente confiable, va y viene adonde tenga que ir por lo que siempre salgo muy tranquilo, ya que sé que tengo un vehículo que me respalda”, finalizó.

El parabrisas del chuzo se levanta en caso de cualquier necesidad. Foto: John Durán
El parabrisas del chuzo se levanta en caso de cualquier necesidad. Foto: John Durán
¿Cuándo se deben hacer cambio de aceite en el motor?
Regularmente se sugiere hacerlo cada tres meses en el caso de los que son a base de aceite mineral, mientras que en el caso de los de aceite sintético cada seis meses para obtener buenos resultados.