Franklin Arroyo.Hace 2 días

Walford “Wally” Vaugnhs, uno de los integrantes del famoso Ballet Azul, como se conoció a Cartaginés en los años setentas, es el dedicado del Apertura 2020 que se avecina.

Muchos no tienen en el radar al veloz extremo blanquiazul, pero quienes lo vieron jugar dicen que era un rival temible para los defensas, todo un espectáculo de atleta.

A Wally lo buscaron en su casa para darle un reconocimiento. Foto: Unafut.
A Wally lo buscaron en su casa para darle un reconocimiento. Foto: Unafut.

Wally, de 76 años, nació en San José, pero su niñez la pasó en Pérez Zeledón, luego se fue a vivir a Guácimo, en Limón y trabajaba en la CNP como recibidor de maíz.

En ese lugar fue descubierto por Víctor Monge, papá del portero del mismo nombre y quien atajaba para el Cartaginés, por lo que lo llamaron a integrar el equipo.

No pasó mucho tiempo para que Wally se convirtiera en una de las estrellas del Ballet, junto con Leonel Hernández, Tarcicio Guillén, el Pichi García, Eduardo el “Pelirrojo” Córdoba, Héctor “Macho” Coto, Asdrúbal Meneses, Enrique Marín, Fernando Jiménez, entre otros.

Actualmente, por todo el aporte al cuadro brumoso y a la selección nacional se ve compensando por la Unafut, que le dedicará el torneo.

Wally fichó con Cartaginés cuando tenía 18 años, con un contrato de por vida, como se hacía antes y que mantuvo fiel, pese a que fue tentado por otros clubes.

“Estoy sorprendido porque uno internamente se dice, ‘¿lo merezco?’, y también de afuera muchos dicen eso, muchos dirán, ‘¿quién es ese?’, pero eso pasa. Ahora, para mí la familia, mis hijos (son dos, uno ingeniero y una enfermera) son un orgullo, ellos deben sentirse bien”, dijo Wally.

Walford Vaughns en sus tiempos fue un extremo derecho temible. Foto: José Rafael Soto.
Walford Vaughns en sus tiempos fue un extremo derecho temible. Foto: José Rafael Soto.

El veloz extremo no sabe en realidad si merece ese reconocimiento, pero sí está muy contento.

“Me dijeron de la Unafut que hicieron una serie de evaluaciones y análisis y que cayó en mí, pero realmente digo que en la generación mía, de los sesentas y setentas, hubo mucha gente que tal vez lo hubieran merecido. Algunos están vivos, como Edgar Marín, William Quirós, el mismo Errol Daniels... Leonel Hernández”, dijo.

Dice que no le da seguimiento constante al fútbol y que nunca va al estadio. Estudió Educación Física y ya está pensionado.

25 partidos jugó Wally en su primera campaña en 1964. Metió dos goles ese año.

Wally participó en 14 temporadas con Cartaginés, con un total de 277 juegos y 77 tantos.

Eso lo convierte en el noveno jugador con más partidos y el tercero con más goles concretados en el Cartaginés. Con los brumosos fue subcampeón nacional en 1968, 1973, 1975 y 1977.

Dijo que Allan Cruz es el jugador que le recuerda un poco más su estilo de juego. “A ese carambas tienen que llamarlo a la Sele. Es atrevido, siempre para adelante”, dijo.

Solo uno

José Rafael Soto, historiador del Cartaginés, dice que el veloz delantero trabajaba en una planta de producción de la CNP y que fue descubierto durante un enfrentamiento de las reservas de Cartaginés contra un equipo de Turrialba.

“Víctor Monge lo contactó y le dijo que fuera a entrenar a Cartago, pero para eso Wally tenía que pedir permiso un día entero. No había carretera para comunicarse con el Atlántico y se venía en tren y se debía ir al otro día. Lo hizo tres veces hasta que el jefe le dijo, ‘no me sirve esto'”, cuenta Soto.

Entonces, Víctor le dijo que si le conseguían un brete en Cartago, se iba a vivir a esa ciudad y ficharía con los brumosos.

El gran ballet azul de los setentas. Foto: José Rafael Soto
El gran ballet azul de los setentas. Foto: José Rafael Soto

“En una de tantas renunció y fue a entrenar. Maravilló a todo el mundo. El técnico era José Luis Saningo Soto, fichó y empezó a darlo todo.

“Fue parte de aquel Ballet Azul al que solo le faltó el título. Fue un jugador de fama nacional”, recuerda Soto.

El historiador dijo que es de los hombres que solo jugó con una camiseta, la del Cartaginés, además de la Sele y que tuvo ofrecimientos de Alajuelense y Saprissa, pero se mantuvo fiel a Cartago.

Soto dice que Wally en su tiempo fue ídolo de la institución, como hasta hace poco lo fue Randall “Chiqui” Brenes, Danny Fonseca o Paolo Jiménez, pero con mayor jerarquía.

“Digamos que él era un hombre al que le gustaba la armonía en el camerino, no de andar chismeando, ni agarrando liderazgo negativo. Era un hombre muy sencillo”, dijo.

Expresó que el único jugador que en la actualidad le recuerda un poquito al extraordinario Wally es el saprissista Jimmy Marín, recién contratado por el Monstruo de Tibás.