Andrés Mora.18 abril
Es prácticamente el juguete nuevo de Adrián y está encantado. Foto: Keyna Calderón
Es prácticamente el juguete nuevo de Adrián y está encantado. Foto: Keyna Calderón

Adrián Piedra Serrano le saca los ojos a los amantes de los carros antiguos con su Chevrolet Custom C20 modelo 1964.

Este vecino de barrio El Molino, a sus 43 años, se convirtió en el dueño de un abuelo bien matón.

El chuzo tiene un motor 350 Chevrolet, con 5.700 centímetros cúbicos

Todos los detalles internos de la nave están perfectos. Foto: Keyna Calderón
Todos los detalles internos de la nave están perfectos. Foto: Keyna Calderón

–¿Cómo llegó a sus manos el carro?

Buscándolo, porque yo colecciono. Lo conseguí en El Guayabal del Guarco hace tres meses y medio.

–¿Fue complicada la negociación para comprarlo?

Realmente no, me convenía.

–¿Cuánto le costó?

Esta camioneta se compró en doce millones y con un estado irregular.

Piedra no cree en nadie cuando le piropean su carrito. Foto: Keyna Calderón
Piedra no cree en nadie cuando le piropean su carrito. Foto: Keyna Calderón

–¿Cuál fue la primera modificación que le hizo?

Todo el sistema del motor, se le mejoró, así como la carrocería.

¿Qué debo hacer si mi vehículo estará sin uso por un tiempo prolongado?
“Una de las primeras cosas que podría dañarse es la batería, así que se recomienda encender el vehículo al menos una vez por semana por unos minutos y aprovechar para activar el A/C y luego desconectar la batería hasta que lo vuelva a encender. Con eso evitará que se descargue y también esto le ayudará a mantener el motor lubricado, en la medida de lo posible trate de parquearlo en plano para que pueda calzarlo y así no tenga que accionar el freno de mano a fondo para evitar averías en el sistema de los frenos y trate de mover la estructura del carro por lo menos unos metros, esto le hará bien a partes como ejes y ruedas, etc.”, explicó Bryan Guido, mecánico automotriz (teléfono: 8603-5135)

–¿De dónde le salió la fiebre por este tipo de carro?

Es un sentimiento desde joven. Este tipo de carro americano siempre me gustó y lo logré conseguir.

–¿En la familia le reclaman por la plata que gasta?

Pues no, todos lo aceptan.

–¿En qué se inspiró para las modificaciones?

Me inspiré en camionetas de Estados Unidos y quería mejorar el estado del carro.

–¿Le gustaría hacerle algo más?

Creo que ya la tengo lista, ya no quiero hacerle nada más.

Todos los clientes tiene que ver con el carro que está exhibido en la entrada. Foto: Keyna Calderón
Todos los clientes tiene que ver con el carro que está exhibido en la entrada. Foto: Keyna Calderón

–¿Qué le dice la gente cuando lo anda por la calle?

Lo admiran mucho, se sacan fotos y preguntan qué tipo de carro es y por qué lo tengo. Es que es un clásico, tiene 55 años, 100% americano.

Todo está original, entró en el 93 a Costa Rica y era celeste. El antiguo dueño lo pintó rojo y yo le hice las modificaciones en blanco.

–¿Le tiene algún apodo? Y por qué se lo puso?

El Abuelo, primero por la edad que tiene y segundo porque en la familia tenemos otro Chevrolet 2019 entonces es como el abuelo del adolescente. Yo y mi hijo (Sebastián Piedra) le pusimos así.

El abuelo más feliz de todo Cartago. Foto: Keyna Calderón
El abuelo más feliz de todo Cartago. Foto: Keyna Calderón

–¿Quién le hace los arreglos?

Tengo un mecánico, Luis Quesada, de aquí de Cartago. Y soy muy celoso con este carro así que solo él y yo lo tocamos.

–¿Alguien más tiene permiso de manejarlo?

Nadie, de momento solo el mecánico. Hay un muchacho que quiere usarlo, pero no. El carro siempre está siempre en exhibición en el negocio (Servirepuestos Piedra).

Un volante que solo las manos de Adrián y el mecánico puede tocar. Foto: Keyna Calderón
Un volante que solo las manos de Adrián y el mecánico puede tocar. Foto: Keyna Calderón

–¿Ya tiene alguna anécdota en el chuzo?

Realmente muy pocas porque está recién comprado, pero sí le puedo decir que el carro no era tan lindo como lo puede ver hoy, estaba un poco descuidado y yo lo levanté.

Le he invertido cerca de tres millones y medio. Ha sido fácil levantarlo porque los aros los conseguí, las bandas las mandé a traer a Estados Unidos, la baranda de madera la pagué a hacer, la restauración de pintura la hice yo, compré todos los repuestos del motor y nada más los cambiamos.

Es un plus para el negocio porque vienen a comprar y admiran el carro, se llevan una muy grata impresión.