Sergio Alvarado.13 julio, 2020
Juan Pablo Vargas y el aficionado colombiano Sergio Barbosa pasaron un rato muy ameno el jueves 2 de julio. Foto: cortesía.
Juan Pablo Vargas y el aficionado colombiano Sergio Barbosa pasaron un rato muy ameno el jueves 2 de julio. Foto: cortesía.

Sergio Andrés Barboza es un fiebrazo del club Millonarios de Colombia, de esos a los que les corre la pasión por la sangre y para el que conseguir algún recuerdo de un jugador de su equipo es hallar un tesoro.

El 30 de junio estaba metido en la red social Twitter cuando vio que Juan Pablo Vargas, defensor costarricense del equipo cafetero, publicó una fotografía en su perfil con una chaqueta que le encantó.

“¿Cuántos retuits a este comentario y me regala esa chaqueta?” le preguntó el aficionado al zaguero nacional, quien le respondió y le puso una meta alta para que la pulseara.

“Amigo el único implemento de Millonarios que tengo a mano es esta camisa de la temporada pasada (por razones obvias está difícil conseguir una chaqueta o camisa de esta temporada) 500 retweet’s a su comentario y se la regalo, tiene tiempo hasta el domingo 5/7″, respondió el tico.

Vargas hasta le dio la opción de regalarle la chema en azul si le gustaba más pero tenía que llegar a la meta, allí es donde este publicista de 28 se puso manos a la obra.

Según le contó desde Bogotá a La Teja, en el momento que Juanpa le puso el reto empezó a contactar amigos, páginas de seguidores del cuadro embajador y hasta personas en Twitter que sin conocerlo lo ayudaron para que pudiera llegar a la meta.

Al final Sergio consiguió la chema sobrado, cumplió el objetivo dos días antes de la fecha límite y solo quedaba la parte de verse con el tico para ir a recoger la prenda, donde se llevó un sorpresón.

“Me pareció un man sumamente sencillo y humilde, yo pensé que nada más llegaba, nos daba la camiseta, nos tomábamos una foto y nos íbamos, pero nos quedamos hablando y nos dio como para tres horas en las que conversamos de todo y pasamos un rato muy agradable.

“Como estamos en esta situación de no salir de la casa, creo que cuando nos encontramos con otras personas queremos interactuar y hablamos de fútbol, de Play (Station), hablamos de países, viajes, rutinas, lo que más hubo fue tema hablar”, contó bastante agradecido.

Juan Pablo Vargas le contó su paso por la selección de Costa Rica a un afortunado aficionado de Millonarios. Fotografía José Cordero
Juan Pablo Vargas le contó su paso por la selección de Costa Rica a un afortunado aficionado de Millonarios. Fotografía José Cordero
La manera cómo trata al hincha además de su calidad en la cancha demuestra el éxito de Juan Pablo en Millonarios”, Sergio Barbosa, aficionado Millonarios

La larga conversada tuvo lugar en el lobby del edificio de apartamentos en el que vive Vargas en Bogotá, en unos sillones donde se acomodaron pura vida.

Este fiebre es publicista y mercadólogo y por su trabajo en algún momento ha podido relacionarse e interactuar con jugadores, pero en un ambiente laboral la cosa es diferente a lo que vivió con Juanpa.

“Lo bonito es que conversamos por mucho rato, cómo ni nos conociéramos de toda la vida, me habló mucho de su carrera, de su vida en Costa Rica y me preguntó muchas cosas, a qué me dedicaba, de mi trabajo, de cómo veía el fútbol, fue muy agradable.

“Fue como una conexión chévere entre un hincha con un jugador, más allá de lo que uno puede ver o conocer en la cancha, fue algo muy inesperado, fui por una camiseta y duramos como tres horas hablando, son cosas que no te esperas”, detalló.

El muchacho hasta salió con feria, porque afuera del edificio se topó al guardameta venezolano Wuilker Faríñez, que acaba de salir de Millonarios para ir a jugar al Lens de Fracia, con el que también se llevó foto y un saludo.

Curiosidad

Tanta conversada le generó curiosidad para cuando se pueda venir a conocer Tiquicia e investigar un poco más de los clubes ticos.

Vargas le habló del Alajuelense, el equipo en el que se formó y jugó en Costa Rica por mucho tiempo ,que después pasó a Herediano y también de Saprissa, el otro club grande en el país.

“Me contó una anécdota que en el estadio de Saprissa metían a selecciones como Estados Unidos y que les daba mucho susto, que sentían la gradería sobre el camerino y que a los de Estados Unidos se les notaba el miedo y nunca les podían ganar ahí”, destacó.

“Me pareció muy interesante porque del fútbol centroamericano casi no se conoce, no está al tanto, más de fútbol sudamericano que de otros. Que hablara de la pasión con la que viven el fútbol en Costa Rica es algo que me gustó e identificó mucho”, relató sobre el fútbol en Tiquicia.

Al final ambos quedaron hasta en verse nuevamente e irse a comer algo bien colombiano, para que conozca la espléndida cuchara de ese país.

“Quedamos y le hice una invitación a comerse un ajiaco, que es un plato típico de Bogotá, es como una sopa con papa y pollo, a que se coma uno de verdad, una vaina casera”, explicó.

Además de cumplir en la cancha, ganarse la titularidad con el cuadro azul y blanco, Vargas también se gana a los fans por su don de gentes.

Gracias a Juanpa por representarnos puras tejas.

Chirriche va jalando
El otro costarricense que juega en el Millonarios, el atacante José Guillermo Ortiz, dejará el club muy pronto. El Chirriche ya llegó a un acuerdo, según sabe La Teja, para jugar en el club Hồ Chí Minh Football Club de la primera división de Vietnam, con lo que dejará a uno de los clubes más importantes de Colombia para probarla en el fútbol de Asia.