Vecino de Alajuelita hace y deshace con su chuzo Suzuki

Por: Sergio Alvarado 24 febrero, 2019
Marcos le saca las babas a muchos con sus creaciones. Foto: Jorge Castillo

Hay muchas personas que tienen una nave que les gusta, pero con el tiempo se cansan y quieren algo diferente por lo que deciden venderla y comprar una nueva.

Pero esto no sucede con Marcos Barboza, un fiebrazo las motos, que arma y desarma su bicha a su gusto, como si fuera un verdadero Transformers.

Este fiebrazo tiene conocidos que le ayudan con detalles como pinturas, aunque todos los dibujos son de su creación. Foto de Jorge Castillo

Este mecánico de San Josecito de Alajuelita es un gatazo en el tema de las modificaciones de carros y motos, así que le ha sacado el jugo al oficio para transformar su Suzuki Intruder modelo 2000 y de 1.500 centímetros cúbicos a su gusto. Él tiene la bicha desde hace seis años y cada doce año la desarma por completo para darle una nueva cara.

Cambio total. “Esta moto la armé por completo, ya le ha cambiado el look como seis veces, porque soy un apasionado de lo que son las modificaciones y tengo mucha iniciativa e inventiva para estas cosas. Además, a mí no me gusta comprar accesorios ni nada, sino que la mayoría los fabrico yo, por lo que todos los proyectos de cochera son míos”, indicó.

Esta bicha en el tablero tiene de todo, desde espacios para poner el celular hasta radio. Foto de Jorge Castillo

Marcos nos contó que ahorita está de lleno con una moto gemela que usaba su esposa y que desarmó por petición de ella.

“El tema para la última modificación era el de las motos gemelas, así que mientras terminó de armar la blanca (de la doña) voy a dejar la negra como está. Me he tardado porque estoy modificando un carro Suzuki Samurái” explicó este gatazo que tiene el taller en su barrio natal.

La temática de las calaveras se ve en toda la moto. Foto de Jorge Castillo

Transformar la moto le tomó bastante tiempo, porque él es de los ceñidos que arma la máquina tornillo por tornillo, sin olvidar que lo hace en el tiempo libre, ya que el brete en el taller le deja poco espacio a su pasión.

“Acá en el país no hay una moto igual porque esta sale de mi imaginación. Hay compañeros de clubes que tratan de copiarle el look que le di, pero ninguno le ha podido llegar, algunos me llaman casi que rogándome para que les haga las mismas modificaciones y les he vendido ciertas partes muy parecidas, pero no son iguales”, destacó.

La moto además cuenta con diversos maleteros y bolsillos. Foto de Jorge Castillo

Además, Barborza no se preocupa de que alguien le copie el diseño o consiga una muy parecida, porque él simplemente la desarma y la vuelve a armar con otro diseño y los deja otra vez enchilados con su creación.

Un tema en el que prefiere no hacer mucha mente es con respecto a la platica que le mete a la bicha cada vez que la modifica, porque reconoce que le toca aflojar bastante plata.

El asiento está tallado en relieve para dar un toque más personalizado. Foto de Jorge Castillo

“En eso prefiero no fijarme mucho, en el proyecto anterior, que me tomó un año, puede haberle metido unos ¢3 millones a cada una, estas motos han estado hasta de exhibición porque tienen mucho pegue”, destacó.

Actualmente la moto está llena de calaveras, pero posiblemente no vayan a durar mucho.

¿La altura también afecta a los motores con turbo?
Los motores atmosféricos pierden cerca del 1% por cada cien metros de altura debido a la presión atmosférica. Sin embargo, los motores que vienen equipados con turbo, no se ven afectados por la altura existente en las ciudades con estas características geográficas porque este sistema fue creado para elevar la presión atmosférica dentro del bloque hasta dos o tres veces más.