Andrés Mora.25 junio
En los Premios Nacionales de Cultura 2018, Andy ganó el Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández Guardia en la categoría Diseño Escenográfico. Foto: Rodrigo Montoya V.
En los Premios Nacionales de Cultura 2018, Andy ganó el Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández Guardia en la categoría Diseño Escenográfico. Foto: Rodrigo Montoya V.

El holograma de Alejandro Morera Soto que disfrutaron los manudos el sábado en la fiesta del centenario, no fue hecho en computadora, era de carne y hueso y la perfecta interpretación, que hasta le sacó las lágrimas a muchos, fue obra del actor Andy Gamboa.

Andy se transformó por una noche en el ídolo de todos los liguistas y logró emocionar, con su interpretación y voz, a todos en la Catedral del fútbol y a otro montón que lo vieron por televisión.

“Me gusta tocar la bola y estar en la cancha, pero ahí sí que no le llego ni a los talones a don Alejandro”, Andy Gamboa, actor

Gamboa tiene 39 años de edad y 20 de experiencia en actuación.

En cosas de deporte son pocas las que ha hecho. Entre ellas interpretó al papá de Keylor Navas (Freddy Navas) en la película Hombre de Fe. También tiene un monólogo llamado Memoria de pichón, donde recuerda cómo su padre le enseñaba a mejenguear de pequeño.

“Cuando recibí el texto fue bastante el susto porque hay una gran responsabilidad, un imaginario colectivo que la gente maneja sobre este gran personaje y quería hacerlo muy bien”, confesó Andy.

Bien vestido como Alejandro Morera Soto, en realidad son muy parecidos. Foto: Pilar Zambrano
Bien vestido como Alejandro Morera Soto, en realidad son muy parecidos. Foto: Pilar Zambrano

“La gente tiene en muy alta estima a Alejandro Morera Soto, entonces uno trata de ser honesto y sensible, llegar al espectador con una representación lo más fiel posible porque representar a un ídolo es bastante complicado, las expectativas son altas de un personaje que ya la gente admira, necesitaba ser humano y sensible, que no perdiera este valor que la afición le tiene a Alejandro”, agregó.

Este es el Alejandro Morera Soto original. Foto: Pilar Zambrano
Este es el Alejandro Morera Soto original. Foto: Pilar Zambrano

Durante el mes y medio de preparación, Andy le pedía a sus papás y a otras personas para que lo ubicaran en aquellos años, porque su principal anhelo era que los manudos sintieran que ahí estaba prácticamente el verdadero exjugador liguista.

El papel que tenía al frente le generó miedo desde el momento en el que lo buscaron para que lo hiciera.

Andy en el teatro
El próximo 8, 9, 10 y 11 de agosto Andy Gamboa tendrá el reestreno del monólogo, Memoria de pichón, que está inspirado en su papá y en recuerdos de infancia; es un trabajo en conjunto con la Compañía Nacional de Teatro. Las presentaciones son en el Teatro 1887 ubicado en el SENAC. Para reservar entradas puede escribir al correo: andygamboa@gmail.com

“Me asusté un montón porque estaba seguro que era como representar un héroe nacional, es llenar muchas expectativas, es poder llegarle al espectador con una figura que de por sí está muy bien posicionada en la mente y en el corazón de todos los costarricenses y sobre todo de los alajuelenses, la responsabilidad sí fue muy grande, yo dije ‘¡Guao ¿y eso ahora cómo me lo desayuno?', pero tuve un equipo de producción donde siempre hubo ese apoyo, me decían que ‘por ahí no va, no es por ahí’ o ‘veámoslo más por acá’, era algo más motivacional, rasgar en tus sentimientos”, señaló el actor.

39 años de edad tiene el joven Morera Soto

Gamboa dice que todo el reto fue muy complicado, tuvo que creérsela y entrarle con todo, porque no quería echar a perder un personaje que tanto quieren en la provincia de los mangos.

“Volverlo muy humano fue la clave, bastante humano, creerme todo lo que este hombre había hecho y ser muy agradecido”, indicó.

Andy dice que es deportista, buen mejenguero e igual que Morera Soto, le gusta jugar de delantero. Eso sí, aseguró sonriente que en esa misión de hacer goles “ahí sí que no le llego ni a los talones a don Alejandro”.

Todo el liguismo quedó impactado con el gran Alejandro que apareció en el centro del terreno de juego y les hablaba. Fotografía: Rubén Murillo / Prensa LDA
Todo el liguismo quedó impactado con el gran Alejandro que apareció en el centro del terreno de juego y les hablaba. Fotografía: Rubén Murillo / Prensa LDA

El Morera Soto moderno dice que le sirvió muchísimo trabajar en la peli del portero del Real Madrid, pues conoció el sentir de los futbolistas, de los técnicos y de cómo tocar la pecosa.

Además, ponerse los tacos, la camiseta y la pantaloneta al estilo de 1928 lo transportaron a aquella época de inmediato.

No pudo ir al evento por trabajo, pero cuando lo vio tuvo lindas sensaciones.

“La primera vez que lo vi tenía una risa nerviosa porque sabés que sos vos, pero que no sos vos en la esencia, estas prestándole tu cuerpo y voz a un personaje, yo también me la creí y me emocioné, además del sonido yo decía ‘guao’, es impresionante el trabajo de todo un equipo para lograr ese efecto porque uno dice: ‘¿en serio soy yo?’"; señaló.