Por: Sergio Alvarado.   6 junio
Óscar Alvarado anda feliz de la vida en su Land Cruiser modelo 1978 y por eso no piensa en venderlo. Foto: Cortesía.

El paso de los años no ha sido ningún problema para el Toyota Land Cruiser, modelo 1978, de Óscar Alvarado, un vecino de Pital de San Carlos.

Es por eso que este ingeniero civil bautizó a su chuzo como “el Veterano”, ya que lo compara con Christian Bolaños, volante del Deportivo Saprissa, quien con 36 años es uno de los más “viejitos” en el club tibaseño, pero sigue dándolo todo al punto que es el goleador del torneo.

Al igual que Bola, quien debe cuidarse bastante para mantener ese buen nivel, este amante de los Toyotas y morado de corazón pasa chineando su nave.

Él no maneja el carro en cualquier lado y siempre lo anda como un ajito, porque a diferencia de otros vehículos de su clase, a este no lo meten en ningún barreal.

La nave de Alvarado está puras tejas, el tiempo no la ha afectado en lo más mínimo. Foto: Cortesía.

“Digo que es puro Christian Bolaños, quien ya tiene su edad, pero ahí está de goleador, destacando y todavía le alcanza para jugar unos añitos más. En el caso del carro mío, espero que otros cuarenta años más”, aseguró.

Óscar tiene dos hijos y cuando quieren ir a algún lado ya no le dicen que vayan en carro, sino en el Veterano, por lo que ya la nave adquirió su identidad propia.

“Al estar tan bien cuidado y con todas las piezas originales llama mucho la atención cuando llega a algún lado. Sobre todo la gente mayor es la que se acerca a verlo porque les trae recuerdos”, dijo.

Por dentro el chuzo también está muy bien cuidado, como un ajito. Foto: Cortesía.

Al igual que sucedió con el futbolista oriundo de Hatillo, el Veterano necesitó de mucho trabajo para llegar al punto máximo de sus condiciones.

El dueño del chuzo calcula que ha gastado unos ¢5 millones en restaurarlo, proceso que le ha llevado varios años.

“Hay cosillas que le mandé a traer a Estados Unidos, como las copas de los aros y los emblemas de Land Cruiser, tiene una parrilla enfrente que dice la marca, que es poco común, así como las luces direccionales que ya las tenía dañadas”, destacó.

Óscar quieren mantener su carro lo más original posible, por lo que a diferencia de otros Toyotas, a los que les hacen diversas modificaciones, él no le ha metido nada fuera de lo que trae de fábrica.

Óscar ha mandado a traer diversos emblemas y piezas a los Estados Unidos. Foto: Cortesía.

Como suele suceder en este tipo de modelos, la nostalgia y el recuerdo lo movieron a buscar uno igual, ya que en su casa ese fue el primer vehículo que tuvieron.

Desde que lo consiguió, hace tres años, le han llegado varias ofertas para que lo venda, pero es algo que no le pasa por la cabeza, porque hasta su tata le aconsejó que no cometiera el “error” que él tuvo.

“Este estaba con todo al día y en regla, entonces por eso se lo compré a un señor de Pital que lo consiguió para el trabajo en la finca, lo vi a la salida de la misa y me gustó mucho, nos pusimos de acuerdo y acá lo tengo”, recordó.

A diferencia de otros Toyotas, este chuzo no anda en barriales ni nada por el estilo. Foto: Cortesía

De esta manera, el Veterano busca demostrar que, como los buenos futbolistas, su edad no va relacionada a su rendimiento y todavía le queda mucho por dar.

¿Cuándo hacer un cambio de llantas y de amortiguadores?
En el caso de los neumáticos, mínimo cada cinco años, porque independientemente del kilometraje, los neumáticos tienen caducidad y usarlos más de ese tiempo puede ser riesgoso. Los amortiguadores se deben cambiar cada cien mil kilómetros.