AFP .12 enero
Los jugadores del Real Madrid celebraron con Thibaut Courtois el título de la Super Copa de España. FOTO: Giuseppe CACACE / AFP.
Los jugadores del Real Madrid celebraron con Thibaut Courtois el título de la Super Copa de España. FOTO: Giuseppe CACACE / AFP.

El Real Madrid se proclamó este domingo campeón de la Supercopa de España por undécima vez al imponerse al Atlético 4-1 en la tanda de penales en la final disputada en la ciudad saudí de Yedá, que acabó sin goles tras los 120 minutos de juego reglamentarios y la prórroga.

Sergio Ramos marcó el cuarto y definitivo penal, después de que también anotaran Dani Carvajal, Rodrygo y Luka Modric, mientras que en el Atlético Saúl Ñiguez la pegó en el palo y a Thomas Partey se la paró Courtois para vestirse de héroe, solo Kieran Trippier acertó por los rojiblancos.

El equipo merengue se tomó la revancha de la final de 2014 llevándose su undécima Supercopa, la primera en el formato de “final four” y quedó a dos del Barcelona, quien es el más ganador del trofeo con 13

El Real Madrid acabó jugando los últimos cinco minutos del encuentro con diez después que el uruguayo Federico Valverde viera una roja directa por derribar a Álvaro Morata cuando encaraba solo la portería de Thibaut Courtois (115).

Sergio Ramos levantó la copa que certifica al Madrid como campeón de la Supercopa de España. Foto: AFP
Sergio Ramos levantó la copa que certifica al Madrid como campeón de la Supercopa de España. Foto: AFP
9 finales ha disputado Zidane con el Madrid, todas ganadas

Apoyado en su superioridad numérica, el Atlético se lanzó al ataque en los últimos minutos de una prórroga intensa en la que los dos equipos se fueron a la desesperada a buscar el partido sin generar siquiera juego en el medio del campo.

Los dos equipos se olvidaron del toque y la estrategia del partido para convertir en un intercambio de golpes una prórroga a la que se llegó tras 90 minutos sin ton ni son, ni sabor alguno.

Había salido de inicio el Real Madrid dispuesto a hacerse el amo del balón, pero se encontró con un Atlético combativo que no le puso las cosas fáciles.

Los rojiblancos fueron de menos a más presionando la salida del balón de los merengues, que sufrían para sacar la pecosa hacia delante.

El Atlético tampoco logró en la primera parte llegar con la claridad a la portería del belga Thibaut Courtois.

Tras el descanso, el Real Madrid dio un punto más de intensidad y Zidane buscó el desborde y más verticalidad con la entrada del joven brasileño Rodrygo por Isco al 60.

Los blancos presionaron más arriba pero no pudieron con la defensa rojiblanca, que acabó llevando el partido a la prórroga y a los penales, en la que el equipo de Zidane tuvo más aciertos.

Con este nuevo trofeo, el francés mantiene su racha en la que nunca ha perdido una final con el Real Madrid, luego de nueve encuentros con un título en juego en casi cuatro años.