Jorge Díaz.19 noviembre, 2019
Ronald González tiene una tarea durísima para enderezar el barco de la Tricolor. Foto: Rafael Pacheco
Ronald González tiene una tarea durísima para enderezar el barco de la Tricolor. Foto: Rafael Pacheco

No ha sido un año bueno para la selección nacional de fútbol, las buenas noticias en este 2019 no han existido. Falta un mes y unos días para que termine este año y nos vamos a quedar con ese sabor de agüevazón.

La participación en Copa de Oro fue sin brillo, ni cerca de ser protagonistas del torneo, no ganamos ni tan siquiera ser el equipo más disciplinado.

Bryan Ruiz lleva un año sin jugar mientras se oxida en un equipo donde no lo quieren y pareciera estar en chino que surja otro jugador como él a corto plazo. Como hallar una aguja en un pajar.

A la lista hay que sumarle la huida del técnico Gustavo Matosas que vino a Tiquicia a vacilar, jugar de sabroso y subir fotos a Instagram, luego se dio a la fuga como si nada haciendo perder meses valiosísimos de trabajo.

Y pa´ piores en estos últimos partidos de la Sele ante Curazao y Haití vimos un bajo nivel de algunos jugadores a los que no se le ven esas ganas que deben de aparecer cuando el fútbol combinativo, como diría Oscar “Machillo” Ramírez, no aparece ni siquiera por obra de algún milagrito.

Ronald González y su cuerpo técnico deberán buscar la manera de enmendar estas seguidillas de desaciertos en estos 11 meses previo al arranque de la hexagonal que reparte los cupos rumbo a Catar 2022.

No solo es responsabilidad de ellos, también es de todos los equipos que compiten en el torneo local, deben salir de ese conformismo, de ir a buscar “resultaditos”; justificando el clima, la hora, que la cancha es mala o pequeña.

Se debe salir a competir con agallas, excelencia, trascender y triunfar en cada jornada de campeonato, y en partidos internacionales de selección ese chip ganador sea un hábito.

Los periodistas tenemos también nuestra cuota de responsabilidad, no hay que inflar antes de tiempo a jugadores novatos que no han ganado nada aún, solo por algunos buenos juegos en el campeonato tico. Ejemplos hay muchos en Costa Rica, de promesas que quedaron en el camino.

Cuando se logre mezclar lo técnico y táctico con una raza de sangre ganadora de futbolistas, nadie nos para.

Jorge Díaz estudió periodismo y ha trabajado con equipos como Pachuca, Uruguay de Coronado y Herediano. Cortesía.
Jorge Díaz estudió periodismo y ha trabajado con equipos como Pachuca, Uruguay de Coronado y Herediano. Cortesía.