Luis Quirós.22 febrero

Guadalupe y Cartaginés empataron sin goles este sábado en el estadio Colleya Fonseca y el principal responsable de que nadie celebrara fue el portero brumoso Darryl Parker, quien se lució con cinco tapadones.

Arturo Campos puso a sufrir a la defensa brumosa. Foto prensa Guadalupe.
Arturo Campos puso a sufrir a la defensa brumosa. Foto prensa Guadalupe.

Los dioses del fútbol son justos y premiaron a Parker, quien sufrió duros momentos y hasta confesó que pensó en retirarse luego de tener un arranque de torneo para el olvido, pero no agachó la cabeza y le siguió poniendo bonito.

Atrás quedaron las mejengas en que Darryl no paraba ni una bola de playa y este sábado más bien se convirtió en una muralla para los guadalupanos.

El show del portero blanquiazul inició al minuto 35, cuando evitó con un paradón que se abriera la cuenta.

 Darryl Parker volvió a mostrar que le sobran condiciones y solo pasaba por una mala racha. Foto: Rafael Pacheco
Darryl Parker volvió a mostrar que le sobran condiciones y solo pasaba por una mala racha. Foto: Rafael Pacheco

Al minuto 68, Parker sacó un cabezazo que llevaba sello de gol, la pecosa le quedó a un guadalupano que remató de una y otra vez el brumoso repelió el balón.

Apenas tres minutos después Darryl se volvió a lucir al detener un derechazo de Arturo Campos y al 84 le ganó un mano a mano, evitando así que los guadalupanos se llevaran los tres puntos.

Cartaginés también la tuvo

Al ver la gran tarde que tuvo Parker, cualquiera diría que Cartaginés se llegó a encerrar al Colleya, pero fue todo lo contrario.

Jonathan Hansen y Marcel Hernández probaron en la primera parte al joven portero Alejandro Barrientos, quien sigue demostrando que tiene buenas condiciones.

En el último minuto del partido Barrientes también se convirtió en héroe, al achicarle de gran forma a Kevin Arrieta, quien en un mano a mano no supo qué hacer cuando se topó de frente al portero local.

La tarde, sin duda, fue de los arqueros.

Medford se fue expulsado... otra vez

Al terminar el partido, el técnico blanquiazul, Hernán Medford, le fue a reclamar, solo él sabe qué, al árbitro Benjamín Pineda.

El silbatero no le aguantó nada y de una vez le sacó la roja al Pelícano.

Fiel a su estilo, Medford no se quedó callado en la conferencia de prensa después del partido y se mandó con los tacos de frente.

“Por primera vez en mi vida me porto bien con un árbitro y me expulsa, lo hubiera mandado para el carajo”, dijo Hernán.

Hansen no ha podido celebrar con la chema brumosa. Foto prensa del Cartaginés.
Hansen no ha podido celebrar con la chema brumosa. Foto prensa del Cartaginés.