Franklin Arroyo.27 agosto, 2020

La Cueva del Monstruo está de manteles largos ya que este jueves celebra su cumpleaños número 48. La casa de los morados fue inaugurada el 27 de agosto de 1972.

Y hay un dato que sin duda llena de orgullo a los saprissistas ya que, desde que el Ricardo Saprissa abrió sus puertas, el conjunto tibaseño ha ganado 24 campeonatos, o sea, celebra en promedio un título cada dos años.

Antes de jugar en Tibás, los saprissistas habían ganado 11 copas desde su debut en primera en 1949.

El Flaco Chavarría metió el primer gol de Saprissa en la cueva. Fue el empate ante el Comunicaciones. Foto: Jose Antonio Pastor
El Flaco Chavarría metió el primer gol de Saprissa en la cueva. Fue el empate ante el Comunicaciones. Foto: Jose Antonio Pastor

Incluso, según el periodista e historiador José Antonio Pastor, Saprissa alzó la copa en su estadio 16 veces, en los torneos 1973, 1974, 1977, 1982, 94-95, 98-99, 2003-04, 2005-06, 2006-07, Invierno 2007, Invierno 2008, Verano 2010, Verano 2014, Invierno 2016, Clausura 2018 y el Clausura 2020. En los otros ocho campeonatos lo hizo en otro estuche, pero sin duda la Cueva tuvo su peso a lo largo de los torneos para que terminarán ganando esos cetros.

Empate. El primer juego en el Ricardo Saprissa fue el 27 de agosto de 1972, los morados se midieron contra el Comunicaciones de Guatemala y quedó 1 a 1. El primer gol fue conseguido por el chapín Peter Sandoval y poco después igualó Eduardo “Flaco” Chavarría. Antes, Saprissa jugaba en el Nacional.

“El estadio Saprissa es la es la demostración de que los sueños, con trabajo y esfuerzo, se cumplen. En 1957, el técnico argentino Carlos Peucelle dijo que se iba del club porque un equipo de fútbol no puede crecer sin una cancha propia, mucho menos sin un estadio donde la afición se sintiera como en su casa. Eso caló en la junta directiva y se pusieron a trabajar porque querían para el club ese salto cualitativo”, explicó Pastor.

La Cueva está cerca de la media teja. Fotos Cortesía
La Cueva está cerca de la media teja. Fotos Cortesía

Añadió que en esos 48 años, la Cueva ha sufrido varias remodelaciones, la más significativa fue la de 1984, cuando se inauguró la gradería sur, además de las ampliaciones entre 1987 y 1989. “Destaca la gradería oeste, origen de muchos de los problemas económicos que acusó Saprissa años más tarde”, recordó.

La maqueta del estadio Saprissa, a mediados de los sesenta. Foto: José Antonio Pastor
La maqueta del estadio Saprissa, a mediados de los sesenta. Foto: José Antonio Pastor

Por la Cueva del Monstruo han pasado grandes equipos y selecciones, entre los que destacan: la selección de la desaparecida Unión Soviética, Hungría y Chile, y clubes tan pintados como el América de México, Nacional de Montevideo, Gremio de Porto Alegre, Dynamo de Zagreb (es de Croacia, pero vino cuando era parte de Yugoslavia), Central Español de Uruguay, Celta de Vigo, Atlético de Madrid entre otros.

“Es uno de los estadios más impresionantes de la Concacaf. No es muy bonito, pues tras concluirse la primera etapa, el proyecto inicial fue relegado por una serie de remodelaciones que no contemplaron los planos originales, pero ciertamente se vive el fútbol como en poco estadios.

“El jugador siente al público encima y es capaz de llevar en hombros al equipo, lo hemos visto con el Saprissa y la misma selección nacional”, aseguró don José Antonio

Ricardo Silesky, morado y presentador del programa de La Teja “De puntazo”, dijo que si Saprissa ha ganado tantos títulos en la Cueva demuestra que es un estadio que pesa en el rival más que ningún otro en el área.

“Sabemos que la mística del Ricardo Saprissa atemoriza a rivales nacionales e internacionales. Cuando pienso en la Cueva, pienso en fiesta y en alegría, porque he tenido la dicha de vivir en ese estadio tantos títulos que sinceramente ya perdí la cuenta”, rajó el saprissista.