Perder siempre duele, pero si le añadimos que el ganador es alguien que ni en pintura se quiere ver la cosa se pone peor, eso mismo le pasó este domingo a los miles de liguistas que llenaron el Morera Soto.
La ilusión, luego de la goleada manuda de 5-0, del miércoles pasado, ante Carmelita, y el liderato que arrancó ese día, chocó con pared este domingo, cuando Grecia dirigida por Wálter Centeno, logró hincar a los rojinegros, 3-2, en la mismísima Catedral.
Centeno, ídolo morado, logró así su primera victoria ante uno de los tres equipos grandes (Herediano, Saprissa y Alajuelense) desde que empezó su paso por la máxima categoría esta temporada.
Decir Paté en Alajuela es algo así como echar sal en la herida, ya que en sus tiempos de jugador, fue el acérrimo rival de los manudos y, si a eso le unimos que dos de los tres goles griegos los anotó Allan Alemán, otro exmorado, no dudamos que más de un liguista no dormirá bien este domingo.
Lo de Grecia es de destacar, ya que con este triunfo ante los liguistas, suma cuatro victorias consecutivas.
El técnico manudo Nicolás Dos Santos estaba advertido y de hecho, en una programa de televisión , había dicho que uno de los dos equipos que mejor juegan en el torneo es Grecia, el otro, según él, es Santos de Guápiles, por algo lo dijo.
Alemán, pese a su metro y 64 centímetros de estatura, fue un dolor de jupa para los locales, mientras que Jonathan McDonald, el goleador del torneo, pasó desapercibido y fue en los últimos minutos, cuando precisamente Alemán salió de cambio, que puso un pase gol y tuvo para hacer el tercero, pero la pecosa pegó en el palo.
LEA MÁS: Conozca el arma secreta de Jonathan Mcdonald
¡Partidazo!
El partido fue bueno, de hecho, de los mejores que hemos visto en estas doce fechas del Clausura, más si le agregamos que el gol del triunfo griego cayó al minuto 93, típica Saprihora.
Eso sí, debemos reconocer que en los primeros minutos, la mejenga se llenó de muchas faltas, por lo que no pintaba para ser el buen partido que terminó siendo.
Los manudos lo intentaban presionando la salida de los visitantes y buscando la velocidad del hondureño Róger Rojas y los pases precisos del otro catracho, Alex López, mientras que Grecia le apostaba a los disparos de Alemán, el cual envió uno encima del marco.
Los de Grecia estudiaron muy bien al portero manudo Adonis Pineda, quien pese a jugar todas estas jornadas, sigue pecando de errores graves, que, incluso, afectarían en dos de los goles griegos, no obstante, antes de que eso ocurriera, serían los manudos los que abrirían el marcador.
LEA MÁS: Nicolás dos Santos le pone la piel de gallina a los manudos
Sucedió al minuto 27, en un jugadón que se armó el famoso Ro-Ro, tras recibir un pase de López. El hondureño entró al área, hizo la bicicleta y le quebró la cintura al exmanudo Jeancarlo Agüero, a quien dejó en el suelo, y envió un remate al fondo de la red, imposible para el arquero Kevin Ruiz.
Debemos reconocer que la definición de Rojas hace ver el fútbol muy fácil y gracias a su condición física siempre es un peligro para el rival, gracias a su velocidad, eso sí, el pecado es que por momentos desaparece por completo del juego, tal y como pasó este domingo.
Esta vez, el gol en contra no le bajó el ánimo a los visitantes, algo que les afectaba antes y por lo que su técnico los criticaba mucho. Este domingo no pasó eso y antes de que terminara el primer tiempo , Grecia consiguió el empate.
Antes de la igualdad griega, la Liga pudo hacer el 2-0, no obstante, en dos tiempos el portero Ruiz desvió dos remates en el área cuando McDonald no pudo definir.
Perdonar le costó caro a los alajuelenses, ya que la cosa se pondría del lado griego al 45', cuando Johan Condega, quien se salvó de irse expulsado, cobró un tiro de esquina y Alemán completamente solo, ante la pésima marca de los manudos, cabeceó el balón, este pegó en el palo y el rebote cayó dentro de la red, mientras Adonis trataba de entender qué había pasado.
LEA MÁS: Fernando Ocampo pide a Mcdonald en la Selección
A McDonald no le cuadró el festejo del Súper Ratón, quien se puso a bailar, bien tieso por cierto, y vinieron los reclamos, pero para suerte de ambos, acabó el primer tiempo y la cosa no pasó a más.
Grecia superior
Alemán seguía motivado y entró encendido en el segundo tiempo, por lo que a los tres minutos vio muy salido a Pineda, envió un derechazo y bañó al portero rojinegro para poner el 2-1, mientras los aficionados ni los jugadores alajuelenses lo podían creer.
A partir de ese momento, la Liga se vio confusa, Paté supo borrar por completo a McDonald y el fútbol por las bandas de Grecia hacía ver muy mal a los locales.
Dos Santos sacó a Luis Sequeira y mandó a la cancha al panameño Abdiel Arroyo, quien demostró que le pesa tanto tiempo sin jugar y no marcó ninguna diferencia.
Después McDonald pidió penal por una falta de Álvaro Aguilar y el central Ricardo Montero no lo consideró así, mientras el banquillo manudo decidió sacar al catracho Luis Garrido por Allen Guevara, en una clara señal de que querían conseguir aunque fuera el empate y tanta insistencia daría resultado,especialmente por la salida de Alemán, al 80'.
Al 84', Ro-Ro haría el 2 a 2, cuando McDonald recibió la bola en la media luna, se dio vuelta, abrió el balón por derecha y Rojas le dio como venía para hacer el empate momentáneo.
LEA MÁS: Paté Centeno da clases de conquista
Tres minutos después fue Mcdonald el que recibió un pase de Rojas y tocó el balón de una, con tan mal suerte que pegó en el palo, mientras al 92' fue al mismo Rojas al que le desviaron lo que parecía el gol del triunfo. Sin duda eran los mejores momentos de la Liga en el partido.
Pero para desgracia manuda, el deseo de la Liga por ganar provocó que dejaran espacios que fueron aprovechados por Grecia y fue así como al minuto 93', cuando más duele, Luis Díaz se montó un baile por la banda izquierda, ingresó al área y tocó hacia atrás para que Keysher Fuller tuviera la tranquilidad de acomodarse, rematar y darle la victoria a los griegos.
Los griegos anuncian que pelearán por la clasificación, mientras del lado manudo, la emoción por el liderato les duró solo cinco días.
Sin duda que esta vez, Paté conquistó y comió postre, algo que no pudo hacer en su última visita al Morera Soto, el pasado octubre, cuando fue goleado 3 a 0.