Por varias decadas este nave y su dueño han sido inseparables

Por: Keyna Calderón 10 marzo, 2018
Don Claudio Quesada lleva más de media vida al lado de este chuzo. Foto: Keyna Calderón.

Muchas personas no llegan a los 45 años de matrimonio ni en broma, pero ahora imagínese lo que es tener durante todo ese tiempo el mismo carro. Esta parece una historia difícil de creer, más ahora con la tentación de ver tanto chuzo nuevo en la calle.

Claudio Quesada Madriz, quien es pensionado y vive en Cartago centro, está cerca de cumplir las bodas de oro, pero no con su señora, sino con su Opel Coupe 1972, una nave de la que se enamoró desde la primera vez que la vio y con la que todavía se siente muy feliz.

Este chuzo motor 1.200 cc todavía lo tiene como un ajito, sin mayores problemas y aunque de largo engaña, es bien espacioso por dentro tanto para los pasajeros como en la cajuela. Le salió tan buena la nave que su dueño afirma que nunca le ha tenido que conseguir ningún repuesto.

La nave conserva su color original desde que la compró hace 45 años. Foto: Keynal Calderón.

En las exposiciones a las que él ha asistido ha podido observar dos o tres vehículos parecidos al suyo, pero no iguales, por lo que cree que este es el único que queda en el país.

–¿Desde hace cuánto lo tiene?

–Tiene 45 años a mi lado, ya que lo compré nuevo de agencia en San José. Anteriormente tenía un Opel 64 y decidí venderlo, recuerdo que me lo recibieron en ¢10 mil y puse ¢10 mil más para comprar este que era más moderno, por lo que me salió en ¢20 mil. Estos carros son muy buenos, el acero es lo mejor que hay y las piezas las traía Lachner y Sáenz en esa época.

–¿Le ha tenido que hacer muchos arreglos durante estos años?

–Solo el motor hubo que volverlo a poner estándar porque había que hacerle una rectificación. De esto hace como unos 20 años. Apenas se pueda hay que llevarlo hacer unos retoques para lo que son rayones en la pintura.

El estilo de los 70 no se pierde en este chuzo. Foto: Keyna Calderón.

–¿Qué partes del carro son originales?

–El tapiz, los aros, los espejos, la mufla, la radio. Este carro ha sido muy económico casi no gasta ni aceite, ni llantas, ni batería. Es difícil calcular cuánto se le ha invertido en uno que otro arreglo en todos estos años. Venía con booster y disco de freno adelante, algo que los carros japoneses usaron hasta los 80. Trae una plaquita que les ponías cuando se sacaban de las fábricas y todo viene escrito en alemán.

–¿Lo chinea mucho?

La verdad sí, lo lavo, lo encero y le limpio el motor. Trato de hacerlo cada vez que se ensucia para mantenerlo bonito, así que puede ser cada 15 días o una vez al mes.

–¿Lo usa a diario o solo para ocasiones especiales?

–Lo uso a diario para hacer mandados en el centro de Cartago y a veces a San José. Como seis veces lo llevamos a Panamá y nunca me presentó problemas durante el viaje.

–¿Este es el color original del carro?

–Correcto y nunca he pensado en cambiárselo. El repuesto (de la llanta) es el original y nunca he tenido que cambiarlo, solo cuando se ha desinflado alguna llanta lo pongo, pero apenas la arreglo la vuelvo a quitar.

Aunque luce pequeña, por dentro es bien espaciosa esta nave. Foto: Keyna Calderón.

–¿Con cuánto se puede llenar el tanque?

–Con unos ¢18 mil. De marchamo pago poco más de ¢60 mil.

–¿Qué le dice la gente cuando lo ve en la calle?

–Todo mundo lo admira y se sacan fotos con el carro a la par.

Por dentro el carrito está muy bien cuidado. Foto: Keyna Calderón.

–¿Alguna anécdota especial que tenga con este carro?

–Siempre ha sido de la familia y cuando mis hijos estaban chiquillos íbamos a Panamá, así que siempre nos recordamos cuando viajábamos hasta allá. Nunca molestó, nada más se le echaba gasolina y en David (panamá) se le volvía a echar y uno se iba tranquilo.

–¿Por qué lo considera un chuzo?

–Casualmente por lo mismo, porque no molesta, es un carro con el que uno anda confiado. La lata de este carro es muy fuerte y por dicha nunca he tenido ningún accidente, solo una vez que un bus de Taras le dio, pero el golpe fue muy simple.

El motor es la única parte que ha ocupado un retoque en todo este tiempo. Foto: Keyna Calderón
¿Cada cuánto tiempo se debe realizar el mantenimiento o limpieza de los inyectores?
Se recomienda hacerlo cada 20 mil kilómetros. Esto garantizara que el vehículo presente un buen desempeño, mantenga menor consumo de combustible y las emisiones sean más limpias. No es recomendable utilizar productos en el combustible para este fin, puesto que muchas veces como no se lleva un mantenimiento periódico la solución puede resultar peor que el no realizar la limpieza con un especialista.