Sergio Alvarado.5 septiembre
Alexánder sabe que es mejor no depender económicamente del fútbol, por eso no descuida su carrera como dentista. Foto: Cortesía
Alexánder sabe que es mejor no depender económicamente del fútbol, por eso no descuida su carrera como dentista. Foto: Cortesía

Alexánder Vargas empezó a trabajar hace diez años en el alto rendimiento del entonces Belén FC, apenas empezaba a formarse como entrenador luego de colgar los tacos como futbolista en ese mismo equipo.

Los técnicos iban y venían y desde el 2014 le tocó ser el asistente de todos los que pasaban por el banquillo del primer equipo, algo que se mantuvo cuando el equipo pasó a ser Guadalupe FC en 2017.

“Yo trabajé con el alto rendimiento desde el 2010 y en el 2014 empecé como asistente con José Giacone, conozco el teje y maneje de la institución. Sé cuáles son los fines, lo que quiere el dueño, cuál es la visión y a todos los jugadores que han pasado desde el 2010 y hasta hoy”, explicó.

Alexánder complementa su trabajo en el club con su profesión de dentista, a la que se dedica desde el 2005. Tiene un consultorio en Belén.

Y aunque en algún momento dudó que llegaría su oportunidad de sentarse en el banquillo, se le presentó en este torneo.

La salida de Géiner Segura para ser asistente técnico de Alajuelense, fue la que le abrió las puertas a Alexánder, quien pareciera que la está aprovechando por el buen arranque de Guada en el Apertura 2020.

“Cuando me dijeron no sabía ni qué decir, es algo por lo que había esperado mucho, me sorprendió por completo. La verdad imaginé que iba a venir otro entrenador.

“Para mucha gente yo soy un desconocido, ni se imaginan de dónde salí, pero cualquiera que haya tenido relación con Belén o Guadalupe conoce de mi trabajo”, explicó.

Darle el banquillo a “un desconocido que solo la mamá lo conoce”, para muchos era como comprar todos los números para que el equipo peleara el descenso, una apuesta muy arriesgada.

Vargas asumió las riendas de Guadalupe con mucha hambre de triunfos. Foto: Prensa Guadalupe.
Vargas asumió las riendas de Guadalupe con mucha hambre de triunfos. Foto: Prensa Guadalupe.

“Yo sabía que eso iba a pasar, porque todo mundo ahora tiene la idea de Géiner, que hizo grandes cosas y empezó a posicionar al equipo. Él estuvo tres años al frente, imagínese eso.

“Sé que decían: ’Géiner se va y ahora viene un muchacho que nadie conoce, es odontólogo, qué va a saber de fútbol, ese mejor que se dedique a sacar muelas’. Todos esos comentarios negativos a mí más bien me dieron más fuerza, estoy trabajando como usted no se imagina”, comentó.

Géiner ya fue

Los días de Vargas son bien breteados, se levanta bien temprano, jala a Guada para el entrenamiento con el equipo, después generalmente tiene reuniones o hace análisis de videos y en la tarde se va para su consultorio a atender pacientes. Finalmente, en la noche, muchas veces aprovecha para ver más videos.

El pasar tanto tiempo en el fútbol le ha enseñado que no puede depender económicamente de esa profesión, mucho menos por los vaivenes en que viven los entrenadores, por eso tiene su entradita por otro lado, pero su prioridad sin discusión es el deporte rey.

“Ya el tiempo de Géiner terminó, eso quedó atrás, no es que quiero que no se hable de él, sino que quiero mostrar a un equipo que la gente diga que tiene el sello de Alexánder Vargas. ¿Va a costar conseguir eso? Puede ser, pero vamos por ahí.

“Yo a Géiner lo quiero mucho, sigo en contacto con él, pero algunos hablaban que con su salida nos íbamos a venir a abajo y no es así, ya tenemos que olvidarnos de Géiner, él está ahora en la Liga y ojalá le vaya bien, ahora este es el equipo de Alexánder Vargas“, enfatizó.

Alexánder (de rosado) fue el escudero fiel de Géiner Segura los últimos tres años en Guadalupe. Foto de: Diana Méndez
Alexánder (de rosado) fue el escudero fiel de Géiner Segura los últimos tres años en Guadalupe. Foto de: Diana Méndez

Con siete puntos en cuatro jornadas, los josefinos tendrán un duelo vital este sábado por el segundo lugar del grupo A ante el Herediano, incluso una derrota de Alajuelense los llevaría a la cima si ganan.

Luego de quedar a un gol de clasificar en el torneo pasado, Vargas afirma que no le da miedo reconocer que el objetivo de su equipo es clasificar, aunque para eso tenga que romper quinielas.

Compa

Otro detalle con Alexánder es que, al ser asistente técnico durante tanto tiempo, en muchas ocasiones fue el confidente y consejero de muchos de los jugadores, por su manera de ser.

Al llegar a ser el DT, no tiene barrera alguna para conversar con los jugadores, porque incluso a muchos de los que han llegado al club, fue él quien les echó el ojo y los llevó ahí.

Vargas, por ejemplo, fue quien llevó a Gerson Torres a Belén cuando tenía solo 16 años, lo descubrió en una visoria en Belén.

“Yo quiero que el jugador se sienta acuerpado y sepa que puede morir conmigo, que no los voy a responsabilizar de lo que sea mi culpa, muchos se acercaban a hablarme y contarme sus problemas, por lo que me es difícil verlos de otra manera”, detalló.

Por ejemplo, luego del partido ante Alajuelense, cuando a José Luis Cordero lo criticaron por decir que la Liga jugaba predecible, ya que para algunos eso es hablar de más, Vargas se le acercó al Chama y, casi como un compa, le recomendó que no se coma broncas innecesarias por pecar de sincero.