Adrían Galeano Calvo.15 diciembre, 2019
Bigmac le echó un pase Guevara para que anotara el gol y el Cusuco se la comió al pegar la bola contra el palo. Foto: Rafael Pacheco
Bigmac le echó un pase Guevara para que anotara el gol y el Cusuco se la comió al pegar la bola contra el palo. Foto: Rafael Pacheco

La Liga Deportiva Alajuelense literalmente está con el santo de espaldas, pues en las tres finales del torneo que ha jugado contra el Herediano nada le ha salido bien, lo que pone en peligro el sueño de la anhelada 30.

Después de perder la primera serie de la final ante los florenses, los manudos llegaron al estadio Eladio Rosabal Cordero con la intención de lavarse la cara; sin embargo, la mala suerte los persiguió desde los primeros minutos.

El primer tropiezo fue la oportunidad de gol que se comió solo, solo, pero solito, el volante Allen Guevara, quien estando a pocos metros de la línea de gol sacó un pésimo remate que pegó en el palo derecho del marco defendido por Esteban Alvarado. Esto fue apenas al minuto cuatro.

Para colmo de males, al minuto 8 cayó el gol de los rojiamarillos por cortesía del defensor Ariel Soto, porque no hay peor cuña que la del mismo palo.

Lo que más le dolió a los manudos es que la anotación se dio como producto de una carambola dentro del área, en la cual la bola le pegó en la espalda a Soto para luego vencer a Adonis Pineda.

“La expulsión condicionó el partido, no solo para nosotros sino para los dos equipos”, dijo José Miguel Cubero, jugador de la Liga.
Esta vez Adonis Pineda estuvo más seguro y no pesó en el marcador como en la última visita a la casa de don Eladio. Foto: Rafael Pacheco
Esta vez Adonis Pineda estuvo más seguro y no pesó en el marcador como en la última visita a la casa de don Eladio. Foto: Rafael Pacheco

Las cosas fueron de mal en peor para los rojinegros, pues al minuto 17 Junior Díaz vio la tarjeta roja debido a una fuerte barrida a los tobillos del delantero mexicano Jonathan Rubio.

Esta jugada nació a partir de un error de Christopher Meneses, quien prácticamente regaló el balón cuando le hizo una pésima devolución a Díaz, por lo que este tuvo que salir con todo para frenar al florense.

“Pasó lo que pasó y no importa, respaldamos a Junior como tiene que ser, corrimos y metimos por lo que tenía que hacer él, los kilómetros que tenía que marca él entre todos los igualamos y los superamos”, dijo Jonathan McDonald.

Esta no es la primera vez que la suerte abandona a los dirigidos por Andrés Carevic en la casa de don Eladio, pues aún está fresco el recuerdo de las dos tortas que se jaló Adonis Pineda en el primer partido de la pasada serie final.

El portero manudo soltó dos remates que terminaron por convertirse en goles del delantero Francisco Rodríguez, mejor conocido como el Divino, los cuales fueron cruciales para pasearse en el primer intento de levantar la 30.

Pese a la derrota los alajuelenses no se fueron tan agüevados como la última vez, pues tienen la fe de que como es solo un golcito esta vez si le darán la vuelta al marcador.