Sergio Alvarado.31 marzo, 2019
Ronaldo Araya hizo el jugadón del primer gol brumoso. Foto: Rafael Pacheco
Ronaldo Araya hizo el jugadón del primer gol brumoso. Foto: Rafael Pacheco

Cartaginés sigue trepado en un ascensor de emociones. Como un revólver chocho nunca sabe cuando puede dispararse, le salen partidos como el que logró ante Saprissa y este domingo ante el Team, derrotando rivales pintados y otros como el del jueves en Limón, en el que dejó ir tres puntos de los que terminan haciendo falta al final y no se extrañe si cae la próxima jornada ante el Carmelita.

Para esta ocasión los brumosos aprovecharon una opción importante para meterse en la zona de clasificación al pegarle 2-1 a su más icónico rival, el Herediano, que sufrió un importante tropezón en su idea de meterse a las semifinales.

Cartaginés se metió al cuarto lugar con 28 puntos, mientras espera que Grecia con 27, juegue este lunes ante Alajuelense. Por su parte el campeón nacional se quedó con las 25 unidades, pero con dos partidos menos.

Para el Team fue una semana muy jodida, en la que se llevó apenas un punto de seis y sigue dejando ir oportunidades para acercarse a los que tienen el boleto en este momento, en el “Fello” se le vio muy mal en la primera media hora.

La pecosa fue al palo en el gol de Ronaldo y después el árbitro asistente vio que atravesó la línea de meta. Foto: Rafael Pacheco
La pecosa fue al palo en el gol de Ronaldo y después el árbitro asistente vio que atravesó la línea de meta. Foto: Rafael Pacheco

En apenas veinte minutos los rojiamarillos ya tenían dos goles en el saco, con los pepinos de Ronaldo Araya a los 12 (un verdadero golazo de la joya brumosa) y de Julio Cruz a los 17. Después del segundo gol brumoso Jafet Soto “extrañamente” fue expulsado por reclamos al árbitro Cristian Rodríguez.

¡Qué golazo!

Detengámonos por un momento en el señor golazo de Ronaldo, un chamaco que sigue ilusionando a los brumosos con su fútbol y demuestra que el técnico de la Tricolor Gustavo Matosas, por algo lo ha convocado en dos ocasiones a la Sele.

El turrialbeño agarró la pecosa entrando al área, se quitó tres heredianos y metió un riendazo que pegó en el horizontal y después en la línea, el árbitro asistente la vio adentro y dio gol, después Cristian Reyes trató de despejar el balón e incurrió en autogol, pero para los árbitros la anotación fue del brumoso.

Aún aturdido por el baile de Ronaldo, el manigordo le metió otro rasguño al tigre con un tiro libre cobrado por José Carlos Pérez, quien la puso colocadita al primer palo, un remate que pudo haberse dejado Daniel Cambronero o tirar al tiro de esquina, pero generó un rebote que se lo dejó en los pies a Cruz para matar en la línea.

De cómo se abrió la barrera en ese remate mejor ni hablar, ese fue otro horror.

Jafet estaba como los diablos y sus reclamos no se detenían ni siquiera en la gradería. Foto: Rafael Pacheco
Jafet estaba como los diablos y sus reclamos no se detenían ni siquiera en la gradería. Foto: Rafael Pacheco

Los florenses entraron con la mala maña de otros juegos, enfocarse más en el referí Cristian Rodríguez que en el partido, lo que provocó que cometieran graves errores de concentración que le permitieron a los brumosos crecer. En solo cinco minutos ya tenían dos amonestados.

Tal como lo hace en su brete como oficial de la Fuerza Pública, el árbitro no estaba aguantando nada y mandó rapidito a Jafet a las gradas por los reclamos apenas en 20 minutos.

Mejor sin Jafet

Cuando Jafet estaba en las gradas y la situación se normalizó un poco, los rojiamarillos pudieron descontar al 37 con un pepinazo de Mynor Escoe, quien soltó un riflazo de fuera del área que no pudo detener Darryl Parker.

En el complemento los rojiamarillos buscaron el empate, pulsearon ir al menos por un puntito, pero no hubo de piña, más bien los locales hicieron otro pepino que se le anuló a Julio Cruz por estar adelantado al 62.

Julio Cruz aprovechó la pecosa que quedó suelta para marcar el segundo pepino brumoso. Foto: Rafael Pacheco
Julio Cruz aprovechó la pecosa que quedó suelta para marcar el segundo pepino brumoso. Foto: Rafael Pacheco

El manigordo brumoso tuvo más afiladas las garras para defender su marco ante un tigre que últimamente está quedando mal en su función de cazador y está saliendo con hambre de los partidos, el andar suelto no le está garantizando nada.