Sergio Alvarado.9 julio, 2017

Le preguntamos a Josef Miso cómo se sentía en volver a trabajar en la Liga, el club de sus amores, después de 14 años lejos de la casa manuda y nos respondió que no fuéramos exagerados, que se trataban solo de 13 años y medio nada más.

Miso está como hormiga en popi con esta nueva oportunidad y luciendo una sonrisa que no siempre muestra. Foto: Sergio Alvarado
Miso está como hormiga en popi con esta nueva oportunidad y luciendo una sonrisa que no siempre muestra. Foto: Sergio Alvarado

A Miso se le conoce por ser un tipo serio, no muy expresivo y sumamente sencillo, por eso al oírlo bromear en su particular manera sobre su regreso al León y hablar de sus proyectos futuros como rojinegro es muestra clara que se siente muy contento.

Para nadie en el país es un secreto el cariño que el eslovaco les agarró a los erizos desde que llegó a Tiquicia, en 1995, con solo 21 años, siendo apenas su primera experiencia internacional.

En aquella época, la decisión de dejar Trnava, su pueblo en Eslovaquia, no fue la más sencilla, su papá fue quien lo terminó convenciendo de dar el paso. Y desde aquel momento, Costa Rica se hizo su casa y Alajuelense su equipo a pesar de una salida poco agradable del club en el 2003.

43 años tiene Miso.

Las heridas de aquel amargo momento empezaron a cerrarse el 18 de febrero, cuando en un partido entre el León y la UCR, el Matador tuvo un sentido homenaje y el partido de “despedida” que los liguistas nunca le hicieron cuando colgó los tacos en el 2008.

El máximo goleador extranjero en la historia del fútbol nacional con 88 goles e ídolo de la afición manuda merecía un detalle así en aquel momento.

🎥Josef Miso inicia una nueva etapa en #ElEquipoDeSuGente. Nuestras pequeñas leonas están en buenas manos👧🏻⚽

Posted by Liga Deportiva Alajuelense - Costa Rica on Monday, July 3, 2017

“Ese día el presidente Fernando Ocampo me dijo que las puertas de la Liga estaban abiertas para mí y que cuando estuviera interesado podía volver. Nos reunimos hace como dos semanas”, comentó el vecino de barrio San José de Alajuela, donde vive hace años.

Ya con la camiseta de la Liga puesta otra vez todo quedó en el pasado y el exdelantero está donde debe. Él se encargará del proyecto del equipo infantil que tienen los erizos junto al exatacante liguista Erick Jiménez.

“Estoy acá no solo porque me quiera mucho la gente, sino porque tengo muchas ganas de trabajar para devolver su confianza”, Josef Miso, presidente.

Josef también será parte del staff de técnicos del equipo en las divisiones menores. El jueves pasado lo encontramos trabajando en el centro de alto rendimiento manudo, en Turrúcares de Alajuela, junto a Wílmer López y Pablo Izaguirre, dos excompañeros con los que hizo loco en el campo.

“Estoy muy agradecido con la gente de la Liga por el cariño, llevo una semana, pero me siento cómodo, hay mucha gente que conozco porque eran compañeros. Tengo muchísimas ganas de trabajar. Sé que tengo muchos defectos, pero a mí lo que no me falta es seriedad”, destacó Miso.

A pesar de que el regreso se dio hasta ahora, el eslovaco nunca estuvo lejos del estadio Morera Soto y de vez en cuando se le veía en las gradas como un fiebre más apoyando al club. Por ejemplo, en las semifinales del Verano 2016 se le vio cantando en las gradas en el clásico ante el Saprissa.

88 goles marcó en el fútbol nacional

“Uno sabe que tiene el respaldo de la gente y eso le puede ayudar al principio, pero después uno tiene que demostrar que tiene capacidad para ayudar a estos muchachos”, explicó.

Miso se encargará junto con Erick Jiménez del equipo infantil femenino de la Liga. Foto: Cortesía LDA
Miso se encargará junto con Erick Jiménez del equipo infantil femenino de la Liga. Foto: Cortesía LDA
Manudos lo felicitan

En Alajuela, Josef es un personaje al que siempre se le ve caminando por el centro de la Liga, viaja en bus y hace mandados como cualquier otra persona, por lo que ha recibido muchas felicitaciones estos días por su regreso.

“Uno a veces se extraña tanto. La gente me trata demasiado bien, me siento muy agradecido, pero es la verdad, lo he dicho siempre, no solo la gente de la Liga, sino en general en Costa Rica me muestran mucho respeto”, confesó.

Su forma de ser es posible que sea la respuesta del porqué es tan querido.

Mientras otros futbolistas estaban ocupados haciendo plata, comprando carros, andando en fiestas o saliendo en tele, Miso andaba revuelto con la gente, la misma que le aplaudía en las gradas sus goles y le llamaba “el matador del mundo entero”. Al fin y al cabo, él terminó siendo uno de ellos, un fiebre más.