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El tiempo le dio la razón a Agustín Lleida con la limpia que hizo en la Liga

De los jugadores que el español echó, excepto a Cristopher Meneses, a todos les está costando

El tiempo le dio la razón al gerente deportivo de Alajuelense, Agustín Lleida, quien tomó la dura decisión de sacar jugadores emblemáticos de la Liga, pero la pegó porque ahora les está costando consolidarse en sus nuevos equipos y en la Ciudad de los Mangos todo es felicidad.

Veamos quienes se fueron y cuál es su condición actual. Patrick Pemberton se fue para San Carlos donde tuvo un primer año alternando la suplencia con la titularidad, pero no fue renovado y hoy es titular en un equipo de segunda división, Consultants. Allí el experimentado guardameta cumple una buena labor. Al menos juega, pero en segunda.

Jonathan McDonald luego de un comienzo prometedor con el Herediano su rendimiento decayó en la temporada pasada y las lesiones no lo han dejado consolidarse. Sin duda, al goleador le está costando.

Allen Guevara ha tenido realmente una temporada decepcionante con el Cartaginés. El primer torneo se puede decir que tuvo un rendimiento regular, casi en el mismo rol que en la Liga, donde era un cambio fijo, pero sin tanta incidencia. Este torneo ha estado en muy baja forma.

Otro exmanudo que se fue para Cartaginés fue Kenner Gutiérrez que ha pasado sin pena ni gloria. Algunas veces juega, otras veces no, cuando ha tenido participación no destaca y en el último partido se fue expulsado infantilmente, quizás reflejo del mal momento del equipo.

Anthony López, el sobrino del Pato, no descolló en la Liga, pero se esperaba mayor protagonismo en un equipo como Grecia, pero no se ha consolidado. Perdió la titularidad y su rendimiento es inconstante.

Otro que se fue para Grecia y ha pasado desapercibido es Luis Sequeira.

Solamente Cristopher Menese ha tenido un buen torneo con el Santos, pero ojo, fue el último jugador manudo en conseguir equipo y jugó el torneo pasado en segunda división con Cariari.

Necesaria

El gerente alajuelense tomó decisiones que fueron impopulares en su momento, duras para la mayoría de liguistas, pero fundamentales para que el equipo esté hoy en un momento óptimo, como dice el dicho, para verdades el tiempo.

Jorge Ortega, exdirectivo alajuelense, dijo que las decisiones de Lleida fueron acertadas y que en toda empresa, no solo en los equipo, el recambio es necesario.

“En cualquier empresa se cumplen ciclos, llegamos, tomamos decisiones, muchas veces dolorosas que se deben tomar y uno se la juega. Agustín se la jugó, evaluó a los jugadores, tenía vistos los sustitutos y tomó las decisiones”, explicó don Jorge.

“El tiempo dice hoy que el plan funcionó y no solo eso, vienen otros jugadores para arriba por lo que otros podrían salir pronto, porque los jóvenes le meten presión a todo el mundo. En Alajuela había vacas sagradas”, comentó.

Recordó que en su tiempo en Alajuelense, la junta directiva tomó un par de decisiones muy duras.

“¿Qué más duro que con Badú? La directiva decide sacarlo cuando Alajuelense era campeón y estaba de líder, pero además, en un partido contra Sagrada Familia, recuerdo, se vendieron todas las localidades.

“Badú empieza a hablar mal de algunas situaciones, no sabemos por qué y decidimos que se tenía que ir, eso fue duro. Pero no le dijimos para dar una semana y buscar el reemplazo. No era el momento. Y entonces, decidimos dar marcha atrás, otra dura decisión que generó una división importante”, contó Ortega a manera de ejemplo de que muchas veces se deben tomar decisiones pese a que sean dolorosas.

El defensor Junior Díaz, quien hoy forma parte del primer equipo de Alajuelense, considera que la vida y el futbol hay etapas.

“Mucho del éxito de una institución deportiva es el buen manejo del grupo, saber cuándo tocarlo, a veces cuando se hace mucho cambio y no se tiene cómo suplantar con jugadores de liga menor o cómo traer jugadores de buena calidad es porque no se están haciendo las cosas bien”, dijo el experimentado futbolista.

“Yo pienso que se deben tomar decisiones y optar por esos cambios, cuando las cosas van bien son pequeños ajustes lo que se debe hacer para poder mantener el nivel competitivo del equipo”, comentó.

Un fiebrazo manudo, Oscar Crespo, expresó que le dolió mucho la salida de Allen Guevara y que creía que Anthony López tenía futuro, pero hoy le da la razón plenamente a Lleida.

“A ellos les está costando consolidarse. Uno creería que si salen de la Liga es para ir a volar a otro club nacional, pero no fue así. Esa limpia fue justa y necesaria”, mencionó.