Diario AS.24 octubre, 2018

El fisicoculturista norteamericano, Ronnie Coleman, considerado uno de los mejores de la historia al que avalan 8 títulos de Mister Olympia, no sabe si podrá volver a andar con normalidad después de llevar su cuerpo al límite.

Las lesiones y sus secuelas constituyen la cara más amarga del deporte. Tras años de entrenamiento y competición en los que no ha conocido límites, muchos deportistas tienen que lidiar con las consecuencias, en ocasiones incapacitantes.

Y este puede ser el caso de la leyenda del culturismo Ronnie, que comienza a perder la cuenta de las operaciones a las que se ha sometido en la espalda y cadera desde que se retiró. La última, el pasado 19 de septiembre.

El norteamericano, de 54 años, es junto a Lee Haney el fisicoculturista que más títulos de Mister Olympia posee, por delante de Phil Heath y del mismísimo Arnold Schwarzenegger, con siete campeonatos ambos.

Su reinado ininterrumpido, desde 1998 a 2005, supuso un hito en la historia del culturismo, pero, tras un pasado glorioso, Ronnie se enfrenta a un presente complicado y a un futuro nada halagüeño a causa de los excesos cometidos.

“No sé si podré volver a andar sin ayuda”, asegura tras someterse recientemente a la enésima operación.

Platal en operaciones

De columna y de cadera principalmente, Coleman se ha operado en total 10 veces desde 2007, tres en 2018, que precisamente han sido las que peores secuelas le han dejado y el culturista habla sin tapujos de negligencia médica con fines lucrativos ya que cada intervención cuesta una fortuna.

“Mi cuerpo ha recibido mucho daño y las últimas tres operaciones no han ido todo lo bien que esperaba por lo que no sé si seré capaz de andar sin asistencia, aunque voy a poner todo de mi parte. Creo que las últimas operaciones me las hicieron con el objetivo de hacer dinero porque cada operación me ha costado entre 300.000 (¢180 millones) y 500.000 dólares (¢300 millones). Casi he invertido dos millones de dólares últimamente y eso es mucho dinero”, asegura no sin cierta dosis de frustración.

Eso sí, el musculoso, que tiene su propia marca de suplementos alimenticios (Ronnie Coleman Signature Series) y que, en la medida de sus posibilidades, se ha dedicado a participar en exhibiciones y seminarios por todo el mundo, ha comenzado entrenar con el objetivo de recuperarse lo antes posible, aunque realiza exclusivamente ejercicios de cardio y bicicleta para tratar de fortalecer las piernas y recuperar la movilidad. Algo que está todavía por ver.