Sergio Alvarado.22 noviembre
La sonrisa y el físico de Erick mejoran día con día con la ilusión de volver a la cancha. Foto: Jorge Navarro.
La sonrisa y el físico de Erick mejoran día con día con la ilusión de volver a la cancha. Foto: Jorge Navarro.

Durante este año del futbolista Erick Marín ha pasado más en hospitales que en las canchas de fútbol, debido a que el cáncer le llegó por tercera vez.

Ante semejante situación, el jugador debió dejar el deporte de lado y meterse de lleno en la dura lucha por su vida.

Dichosamente el paveño se recuperó como los grandes y su salud mejora a buen paso, aunque los doctores lo tienen bien vigilado y con un tratamiento del que pronto podría salir.

En entrevista con La Teja, Erick reconoció que una de las cosas que más extraña es jugar y le mandó a decir a aquellos que lo llaman “exfutbolista” que están equivocados, porque él todavía no considera colgar los tacos.

“Yo no me veo retirado. Estoy en una pausa que se dio porque así lo quiso Dios, pero lo que ahora le pido a Él es que me dé las fuerzas para volver y retirarme jugando que es lo que sueño y no hacerlo como hace unos meses atrás en una cama o una silla. El sueño está intacto conforme voy mejorando”, explicó.

Marín nos contó que a sus 37 años tiene la posibilidad de incorporarse al Herediano gracias a un acercamiento que tuvo con Jafet Soto, una posibilidad que para él sería un sueño hecho realidad.

Jafet le echó un hombro a Erick cuando más lo necesitó y hasta la puerta de volver al fútbol. Fotografía José Cordero
Jafet le echó un hombro a Erick cuando más lo necesitó y hasta la puerta de volver al fútbol. Fotografía José Cordero

"El tema de Jafet ha sido un apoyo muy fuerte para mí, yo espero que se siga dando para el siguiente año. Él me abrió las puertas del Herediano, así que espero empezar a entrenar con Heredia y por qué no jugar ahí, un equipo en el que ya jugué.

Estamos hablando de un equipo en el que el gerente, digamos que el amigo de la casa, me extendió las manos y me apoya mucho. Sería un bonito sueño volver a jugar en el Herediano", comentó.

Marín tampoco quiere nada regalado, sobre todo porque todavía se siente con fuerzas para pelear por un puesto en la cancha y las palabras de Soto lo motivan muchísimo a seguir pulseándola.

“Jafet me llamó y me dijo que el Herediano era mi equipo y que en cuanto pudiera entrenar me incorporara con ellos y que a partir de ahí veríamos si podría jugar y si se dan las cosas”, detalló.

15 años tiene Erick en el fútbol
Cuna florense
Marín conoció a Jafet en sus tiempos de jugador en el Team. Foto: Archivo.
Marín conoció a Jafet en sus tiempos de jugador en el Team. Foto: Archivo.

Casualmente el debut deportivo de Erick fue con la chema rojiamarilla en el año 2004 por lo que para él sería sumamente lindo volver a esa casa y hasta acabar su carrera como futbolista ahí mismo, adonde todo comenzó.

“Primero me imagino jugando, no retirándome. No adelantemos las cosas, pero yo me veo jugando. En esta parte tengo que poner de mi parte, los médicos me han dado noticias muy buenas, así que toca esperar y tener paciencia” comentó.

Antes de que lo atacara de nuevo el cáncer, Marín jugaba con Guadalupe FC, club en el que era capitán, pero del que salió tiempo después al no renovarse su contrato.

Fue en ese momento que Soto apareció para ayudarlo y lo incorporó a la planilla de jugadores del Team para que pudiera optar por el seguro social y ser atendido durante su tratamiento, tema que fue una ayuda grandísima.

“El fútbol es lo que más me ha hecho falta, yo lo que deseo es volver a jugar, sentarme a ver un partido es muy bonito, pero no es lo que yo quiero, sino que me vean a mi jugar esos partidos. Tengo que trabajar mucho para eso, pero con la ayuda de Dios sé que se va a dar”, comentó.

La apariencia de Erick mejora notablemente, tanto que el hombre anda un frondoso mostacho de esos que tanto le gustan y hasta ya se le ve un poco más cajudo, condiciones que suman para su anhelado regreso al fútbol.