Karol Espinoza.25 agosto

El defensa Erick Marín tiene que armarse de paciencia porque será hasta febrero, si todo sale bien, cuando podrá retornar a su vida normal, tras superar el cáncer por tercera ocasión.

Hay un sillón por aquello de que Erick no quiera pasar solo acostado. Cortesía María del Mar Aguilar.
Hay un sillón por aquello de que Erick no quiera pasar solo acostado. Cortesía María del Mar Aguilar.

En diciembre podrá compartir de a poco en la casa de sus suegros, donde vivirá apenas deje el hospital.

Recordemos que el pasado lunes 12 de agosto, los médicos que lo han atendido durante cuatro meses en el hospital México, debido a un tumor en la ingle, le dieron de alta.

No obstante, por haberse sometido a un trasplante de médula ósea y recibir altas dosis de quimioterapia, él permanece internado.

Cuando salga deberá vivir en un cuarto aislado, al que le llevarán la comida y no podrá ingresar cualquier persona.

Ese “cuarto” Erick ya lo conoce porque durante el proceso abandonó el hospital dos veces y fue recibido en la casa de los papás de su novia, María del Mar Aguilar, en Pavas.

“Para salir del hospital a la casa no hay fecha, Erick primero debe terminar los tratamientos”, María del Mar Aguilar, novia de Erick Marín.

Aguilar nos explicó cómo fueron esas visitas y cómo serán apenas Marín deje el centro médico.

“Para empezar, se espera que en febrero pueda reincorporarse a su vida normal porque por las lluvias y los vientos de diciembre, es mejor que se quede en la casa (esos meses)”, señaló Aguilar.

Esta es la vista que tendrá Marín en el cuarto. Cortesía María del Mar Aguilar.
Esta es la vista que tendrá Marín en el cuarto. Cortesía María del Mar Aguilar.

Como el tiempo en el que permanecerá aislado será tanto, al defensor le acondicionaron un cuarto en la planta alta de la casa con pantalla, baño y un ventilador, al que solo se puede entrar con un traje especial.

Incluso, ahora que Marín está internado, a la habitación es muy complicado entrar y todo lo que hay ahí está cubierto.

La encargada de ayudar al futbolista es María del Mar, quien reconoce que es un proceso muy cansado.

“Es difícil y cansado, una cosa es ir a la charla y escuchar (la explicación de los cuidados a tener) y otra ‘¡Mamita, póngale!’ Mis días, las dos veces que Erick salió del hospital, empezaban a las cinco de la mañana. La primera vez que estuvo aquí, a las ocho de la mañana mi mamá y hermana estaban preparando el desayuno y luego el almuerzo, ya para la segunda ocasión, Erick solo quería que le cocinara yo”, contó Aguilar.

Como la habitación de Marín está en una segunda planta, eso implica limpiar abajo y arriba porque jamás se puede entrar con zapatos sucios al lugar donde estará.

El cuarto lo limpian dos veces al día con un desinfectante recomendando por los médicos. Además, deben cambiar los juegos de sábana igual cantidad de veces, todo con el fin de evitarle una enfermedad al futbolista.

Las sábanas se cambian dos veces al día. Cortesía María del Mar Aguilar.
Las sábanas se cambian dos veces al día. Cortesía María del Mar Aguilar.
“Al cuarto de él casi nadie sube, casi que solo yo cuando le llevo la comida”, María del Mar Aguilar.

De hecho, cada persona que llegue de visita, aunque no vaya al cuarto de Erick, no puede entrar con zapatos para evitar la suciedad de la calle.

“Una vez ahí, hay zapatos para andar adentro y si alguien sube no puede hacerlo con los mismos zapatos que usó en el primer piso. Nosotros subimos con sandalias de hule para entrar al cuarto y dejarle la comida o hacer la limpieza; prácticamente soy la única que sube”, añadió María.

Las paredes del cuarto, el techo, el piso, la mesa, la pantalla, el control remoto, el sillón y el celular, también deben estar bien desinfectados y limpios.

Además, se debió pintar con una pintura especial que no le genere complicaciones a la salud del jugador.

En cuanto a la comida, la colocan en cajas herméticas y en tacitas de vidrio con tapa, le suben una porción grande para que sea Erick el que decida cuánto desea comer, ya que no puede repetir comida.

Hay un sillón por aquello de que Erick no quiera pasar solo acostado. Cortesía María del Mar Aguilar.
Hay un sillón por aquello de que Erick no quiera pasar solo acostado. Cortesía María del Mar Aguilar.

Sobra decir que la primera vez que Erick salió del hospital, este regresó al centro médico con cuatro kilos más debido a las cosas ricas que pudo comer en casa de los suegros.

No obstante, para el segundo trasplante de médula no todo fue tan bonito porque el jugador pasó con mucho asco y comía muy poco.

Para entrar al cuarto, María del Mar se pone una bata especial, guantes, cubre bocas, gorra y zapatos solo para estar en ese lugar.

En cuanto a Erick, él se baña por su cuenta porque de lo que se trata es evitar contagiarse con alguna bacteria.

La pareja tiene cinco años de relación. Cortesía María del Mar Aguilar
La pareja tiene cinco años de relación. Cortesía María del Mar Aguilar