Por: Sergio Alvarado.  14 febrero
El Ro-Ro tiene de las quijadas a los manudos, el catracho suma siete goles en el Clausura. Foto: Rafael Pacheco
El Ro-Ro tiene de las quijadas a los manudos, el catracho suma siete goles en el Clausura. Foto: Rafael Pacheco

A la luz de la luna, al ritmo de su propia danza y encanto, la Liga enamoró a sus fiebres en un memorable 14 de febrero.

A la goleada de 5-0 del León sobre Carmelita solo le faltaron las velas para hacer una noche mágica en el Fello Meza con los dos mil fiebres que los acompañaron.

Para muchos erizos, los cinco pepinos de este miércoles supieron más rico que cualquier cena o caja de chocolates, pues se fueron con una sensación que se hizo aún más dulce con la derrota del Monstruo en Limón.

Definitivamente con la goleada de miércoles los rojinegros quedaron altísimos, más grandes que marido con ramo de rosas.

A los manudos no se les puede culpar de estar ilusionados, ¿hace cuánto no acababan una primera vuelta como líderes?

Los liguistas llegaron a 23 puntos los mismos que Herediano, quienes comparten el liderato del Clausura.

Es cierto que al arranque habían motivos de sobra para no creerle a la Liga, pero a diferencia de torneos pasados, sus promesas no se han disipado con el paso de las fechas.

Dicen que el amor se demuestra con acciones y de momento el León está hablando con hechos para los suyos, con errores claro, ¿pero quién no los comete?

McDonald está en modo Mundial, el atacante cada vez suma más puntos para ir a Rusia. Foto: Rafael Pacheco
McDonald está en modo Mundial, el atacante cada vez suma más puntos para ir a Rusia. Foto: Rafael Pacheco

Muy rápido anoche los erizos pusieron las cosas en su lugar, en solo 17 minutos se adelantaron con el pepino de José Luis Cordero gracias a un riflazo fuera del área.

Este León tiene hambre, no es un equipo que se conforma con uno o dos goles, principalmente por una dupla de ataque que las pulsea de todas, todas.

A punta de pepinos Jonathan McDonald y Róger Rojas enamoran a su afición, cada uno se fue de doblete y son los artilleros del torneo nacional.

El Big Mac se afianza cada vez más como el máximo cañonero del certamen, llegó a diez goles y ojo, esta vez ninguno fue de penal, por aquello de más de un picadillo.

Mató rápido

La Liga no quería que nadie le arruinara su noche y por eso mató muy rápido con el segundo gol conseguido por el catracho Rojas al 47.

Chama Cordero la pasó en las afueras del área y el Ro-Ro la bajó de pecho y mató de derecha.

A los 61, el catracho firmó su doblete luego de un baile que mareó a los carmelos, la Liga era puro amor.

A la noche le faltaba el aporte del gran conquistador erizo y en solo diez minutos el Big Mac firmó su doblete para sentenciar la manita.

A los 80, el rasta pescó en el área chica un rebote del portero Sequeira, luego de un cabezazo de Pablo Gabas y convirtió aquello de una moderada celebración al jolgorio.

Como no hay quinto malo, Jonathan llegó a su décimo pepino del torneo a los 89 minutos al aprovechar otro rebote, tras un potente tiro libre de Gabas.

La importancia de ese gol va más allá porque colocó a la Liga de líder al ubicarse con un gol más que el Herediano.

Y eso que McDonald dijo que no anduvo muy fino, Dios guarde si lo hubiera estado.

La Liga está en fase de conquista y le está llegando directo al corazón a su afición con un fútbol que gusta y cautiva.

De momento las rosas crecen en Alajuela al ritmo de un cuadro que convence y da permiso para ilusionarse, como se ilusionan los enamorados.

Alex López sigue encantando con su magia en la media manuda. Foto: Rafael Pacheco
Alex López sigue encantando con su magia en la media manuda. Foto: Rafael Pacheco