El fútbol lo hizo tomar una pausa obligada, pero no lo dejó caer. El volante Reimond Salas, exjugador de Santos de Guápiles, pasó de pelear en la cancha a pulsearla en la calle, manejando en plataformas para sacar adelante a su familia, luego del inesperado golpe que dejó al equipo fuera de competencia de un día para otro.
Luego de que el Comité de Licencias de la Fedefútbol decretó que los caribeños no podían seguir en la máxima categoría, Salas tuvo que guardar los tacos y enfocarse en sobrevivir. El también exjugador de Herediano vive en Guápiles con su esposa Angie y sus hijos Alana y Mateo, quien tenía pocos meses de nacido, al momento en que se dio la situación con el cuadro santista.
En enero, recibió una nueva oportunidad para volver al deporte de sus amores y firmó por seis meses con el equipo de Cariari, en la Liga de Ascenso y de igual forma, no ha soltado el volante, porque reconoce que debe hacer un esfuerzo extra para salir con los gastos de la familia y hoy valora más que nunca, las oportunidades que le da vida.
“Espero seguir jugando, después de junio, y por eso aproveché la oportunidad que me está dando Cariari, para mantenerme vigente. Si sale una buena oportunidad, en primera o segunda, la tomaría.
“De momento, en Cariari estamos en zona de clasificación y estoy jugando, me siento feliz en el equipo y espero que ojalá se dé algo mejor”, dijo en una entrevista para La Teja.
Meses difíciles
- ¿A qué se dedicó en los últimos meses del año pasado, luego de quedar fuera de Santos?
Estuve trabajando en plataformas de transporte. Tuve algunas opciones de equipos de segunda división, pero no me alcanzaba, porque había que trasladarse a otra provincia y pagar alquiler, entonces decidí no jugar por ese tiempo.
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Sinceramente, también me quedé esperando, porque creí que se iba a resolver la situación de Santos, y fue difícil. Nos llevamos la sorpresa de un día para otro de que el equipo ya no iba a poder competir en primera división. De hecho, la última fecha no la jugamos. Entonces después de ahí comenzó la zozobra, no se sabía qué iba a pasar con el equipo.
Por dicha, tengo un carro y lo inscribí, porque hay que asumir gastos y hasta tuve que gastar algunos ahorros.
- Reimond, usted jugó por mucho tiempo en Santos. ¿Cómo lo afectó esta situación?
Es muy difícil, saber que de un día para otro un equipo que tiene mucha tradición en el país desaparezca por X situación. Más allá de lo que se presentaba, también había jóvenes que iban creciendo, el comercio que estaba alrededor del equipo vio afectado.
Costó mucho asimilarlo y en mi caso, aún me quedaba un año de contrato y no me cancelaron nada y así le pasó a muchos compañeros, entonces busqué ayuda, me asesoré con Asojupro y de momento no se puede hacer nada, porque el equipo no tiene recursos.
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No hay de dónde uno pueda demandar o arreglar con ellos, y como ni siquiera existe en este momento, es difícil.
- ¿Ahorita está jugando o además debe trabajar?
Cariari me paga una parte y yo, para redondear el mes, sigo haciendo plataformas, solo que ahora menos, aquí en Cariari o en Guápiles.
Por lo general entrenamos en la tarde, entonces salgo en la mañana a hacer plataformas, no todos los días. Si entrenamos en la mañana, lo ajusto después.
- ¿Y cómo ha estado su esposa, que estaba luchando contra el cáncer de mama?
Bien, gracias a Dios. Ya está sana, le dieron el aval del hospital. Solo queda con citas de control.
En este momento, ella siempre ha sido mi apoyo. Desde el primer día ha estado conmigo. Conversamos qué hacer y decidimos salir adelante juntos. También nuestros hijos son un apoyo muy grande.
- Me contaba que cuando pasó lo de Santos, su bebé estaba recién nacido...
Mateo nació en noviembre del año pasado y cuando se dio todo lo de Santos, mi esposa estaba en los últimos meses del embarazo.
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Es muy difícil, porque los bebés demandan muchos gastos, pañales, ropita y nuestro caso, como mi esposa sufrió cáncer de mama se quedó sin un pecho, entonces había que comprar fórmula.
Sin embargo, gracias a Dios no nos faltó nada. En los momentos difíciles, nunca faltan ángeles que apoyan y pese a todo, logramos salir adelante, nos limitamos en algunas cosas, pero todo salió bien.
- ¿Por cuánto estará en Cariari?
Por este semestre y espero recibir una oportunidad para el siguiente torneo, ya sea en primera o segunda división.




